¿Siguen los incidentes en la cárcel de mujeres?

Tras el episodio ocurrido el lunes en que una presa tomó de rehén a otra en el interior de la Unidad 13, los problemas allí continúan. Según pudo saber este diario, la violencia sigue reinando en el interior del penal de mujeres. El miércoles, hubo nuevamente peleas y robos a punta de facas, con las mismas mujeres que hace tres días protagonizaron la supuesta toma de rehenes.
“Lo que sucede es que hay una presa que trajeron de Ezeiza a la que el personal penitenciario le tiene mucho miedo. Entonces, utilizan a las demás presas como fusibles para calmarlas. A las dos conflictivas las van pasando de pabellones para que las roben y las calmen a golpes”, dijo a este diario una interna de la Unidad. Y agregó: “Anoche (por el martes) robaron a punta de faca a una señora grande, que está interna en el pabellón número 2. Antes no sucedían estas cosas. El director de ahora, el Alcaide Mayor, niega todos estos hechos y no se hace cargo. La Jefa Interna tampoco hace nada. La justicia Federal debería investigarlos. Hay demasiadas irregularidades”.

Robo.
El robo de mercadería entre las internas también sería una de las problemáticas más frecuentes. “A las presas que no tenemos familiares en Santa Rosa ni visitas frecuentes, nos cuesta mucho mantenernos acá adentro. La calidad de la comida no es buena, y la proveeduría que hay en le Unidad nos cobra muy caro. Nos están cobrando 70 pesos un kilo de yerba. Muchas veces, tener comida es motivo de conflicto”, concluyó la interna.

Conflictiva.
Según contó a LA ARENA la interna de la Unidad 13, la presa conflictiva es Johana Suárez, una muchacha que llegó a La Pampa desde el Penal de Ezeiza en el año 2012 porque su vida allí corría peligro. A ella y a su hermana, que también estaba presa, las acusaban de haber participado en el homicidio de dos mujeres que aparecieron muertas en el pabellón 8: María Laura Acosta, de 35 años, apareció ahorcada y apuñalada el 28 de agosto de 2012. A Cecilia Hidalgo, de 24 años, la encontraron asfixiada sobre la cama.
Pero una vez en La Pampa la situación no mejoró. El viernes 30 de noviembre de 2012, Suárez atacó a otra interna y de milagro no la mató. La herida fue Carolina Reier quien estuvo varios días internada en el Lucio Molas. A raíz de este episodio, las autoridades del penal fueron investigadas.

¿Un apuñalado en la Unidad 4?
El miércoles a la noche, un llamado desde la Unidad 4, el establecimiento penal para hombres, informó a este diario que un joven había sido apuñalado por otro interno. El herido sería Mario Gabriel Villarreal Cortez, a quien apodan “Chupete”. Sin embargo, la información no pudo ser confirmada por las autoridades del lugar porque, como suele suceder habitualmente, los teléfonos de la Unidad 4 no responden llamados. El muchacho no ingresó a ninguno de los hospitales y clínicas de la ciudad, por lo que se presume fue atendido en el mismo penal.