Sin solución por los desbordes

EN EL BARRIO FONAVI 34 LOS VECINOS CONVIVEN CON LOS EXCREMENTOS

Rejillas e inodoros rebalsados y una laguna de excrementos que llega al cordón de la vereda son algunas de las situaciones que están padeciendo, a diario, los vecinos del barrio Fonavi 34.
Desde hace seis meses, los habitantes de la calle Pedro Pico (ex Víctor Lordi), entre Ansa y Pascual, solo pueden hacer uso del baño durante la madrugada. El resto del día deben acudir a la casa de familiares o, aunque no lo crea, al patio de la vivienda, ya que el solo hecho de tirar la cadena provocaría el desborde de los líquidos cloacales.
Ayer, una vecina del barrio se comunicó con LA ARENA para mostrar su indignación y preocupación ante la falta de soluciones por parte de la Secretaría de Obras, Servicios Públicos y Planeamiento Urbano de la Municipalidad de Santa Rosa.
Natalia Dittler le contó a este diario que hace medio año que viven con esa problemática. “Antes pasaba cuando llovía. En ese entonces rebalsaban los inodoros, pero desde la municipalidad enviaban un camión atmosférico y lo solucionaban. Desde enero de este año que no podemos usar el baño, el nivel del agua del inodoro ha estado subiendo mes a mes y ahora llega hasta el borde. Se ha hecho habitual, es algo de no creer. Y lo peor es que ya no viene nadie, no hay respuestas ni soluciones”, denunció.

“Laguna de excrementos”.
Dittler, que reside en el barrio hace seis años, agregó que en las esquinas de esa cuadra hay bocas de registro que al rebalsarse, por el colapso cloacal que está viviendo esta ciudad, crean una laguna de aguas servidas, lo que hace que vivir allí sea imposible y peligroso, debido al mal olor y la contaminación.
“Hay muchos chicos que juegan y transitan por esta cuadra todos los días, es una laguna de excrementos. Mi hijo hace tres meses que vive con su abuela porque no puede ir al baño, levanta la tapa del inodoro y le dan ganas de vomitar” contó la mujer, y añadió: “A mis vecinos que están cerca de la esquina se les inunda la casa. Gastaron una fortuna en posibles soluciones, y hoy en día su situación es tan desesperante que quieren vender la vivienda y mudarse”.
Refiriéndose a la falta de respuestas por parte de la Secretaría, Dittler aclaró: “No se está trabajando en el lugar. Hemos llamado e ido a reclamar a las áreas correspondientes, fuimos a distintos medios de comunicación. Desde la municipalidad dijeron que iban a venir pero no apareció nadie, no se hacen cargo. La única respuesta que obtuvimos fue que cuando se finalizara la reparación de la cañería cloacal de la calle Chile nuestro problema se iba a solucionar, pero eso ya se arregló y nosotros seguimos igual”.

Calle Chile.
La semana pasada la Secretaría de Obras, Servicios Públicos y Planeamiento Urbano brindó un informe sobre la finalización de tareas de reparación de la cañería cloacal en la calle Chile, que se encontraban en notable estado de deterioro. Mientras tanto, los vecinos del Fonavi 34, siguen esperando.

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