Sol Obras adujo exceso de trabajo para concursarse

La empresa, entre otros argumentos, habló de la “gran acumulación de trabajo” en la presentación efectuada la semana pasada en un juzgado de Buenos Aires. LA ARENA tuvo ayer acceso al expediente.
La constructora Sol Obras S.R.L. pidió el concurso de acreedores, entre otros motivos, por uno insólito: la “gran acumulación de trabajo” que tenía en La Pampa a fines del año pasado. Así puede leerse en el escrito que le entregó hace seis días al juez porteño Héctor Osvaldo Chomer.
“A fines de 2007 le fueron adjudicadas obras cotizadas varios meses atrás y, casi simultáneamente, también le adjudicaron 165 viviendas que habían sido cotizadas a fines de 2005, lo cual originó una gran acumulación de trabajo, con un total de 367 viviendas y 15 obras por un monto aproximado de 16.000.000 de pesos”, escribió el abogado de la firma, Eduardo Bender.
La solicitud del concurso de acreedores quedó radicada en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 10, secretaría 19, y fue resuelta en una reunión de socios realizada el martes 6 de este mes, el mismo día que su propietario, José Juan Domingo Giorgis, habló con este diario y dijo que estaba esperando ser recibido por el gobernador para retomar el ritmo de trabajo ya que existía “un principio de acuerdo para que el Ministerio (de Obras y Servicios Públicos) apruebe los nuevos plazos”. También ese mismo día un cronista de esta hoja concurrió a Uriburu ante los rumores de que la constructora estaría retirando maquinaria propia del pueblo para eludir eventuales embargos de bienes.
LA ARENA concurrió ayer al Juzgado en lo Comercial N° 10 y leyó el expediente del concurso y la presentación de Sol Obras, que fijó como fecha de inicio del estado de cesación de pagos el pasado lunes 12. Allí la empresa informó que comenzó sus actividades en el rubro de la construcción a mediados de 2004 y que trabajó fundamentalmente en La Pampa. En realidad su aparición en la provincia coincidió con los inicios de la gestión vernista, recibiendo en los últimos tres años muchas licitaciones. Su socio gerente es Giorgis y Héctor Wálter Sánchez aparece compartiendo la sociedad.

Fundamentos.
La firma, a través del abogado Bender, adujo que esa gran cantidad de trabajo la obligó a realizar nuevas inversiones, triplicando el equipamiento vehicular y de maquinarias sin un apoyo adecuado de entidades bancarias y financieras. Sí recibió un crédito del Banco de La Pampa por 1.200.000 pesos que le resultó insuficiente, por lo que tuvo que recurrir a otros préstamos a corto plazo y con financiación más cara.
Tras remarcar lo de la “gran acumulación de trabajo”, Sol Obras dio otros fundamentos a la justicia de porqué se vio imposibilitada de pagar sus deudas en término, a saber: “las circunstancias climáticas adversas y la falta de personal idóneo en la zona, lo que obligó a contratar personal de otras provincias por mayores costos”; la crisis energética y la escasez de materiales; “la elevación de los precios por encima de lo que marcaba el Indec (Instituto Nacional de Estadísticas y Censo)”; “los graves efectos derivados del paro agropecuario iniciado el 11 de marzo”, que impidieron el transporte de materiales; y “la recesión operativa, que produjo descontrol y vandalismo, generando hurto de materiales, herramientas y equipamiento en casi todas las obras”;
También Giorgis y Sánchez incluyeron como causales del concurso, la demora del gobierno provincial, de hasta dos años, en la redeterminación de precios en obras de Santa Rosa y Toay; los aumentos salariales obtenidos por el gremio de la construcción; las indemnizaciones pagadas al personal para reducir el plantel de operarios; y la falta de respuestas del Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda ante nuevas presentaciones en abril para fijar un nuevo cronograma de obras.
Todo ello, indicó Sol Obras, llevó a un ahogo financiero que fue paliado en parte con la venta de maquinarias y vehículos. Ese ahogo, añadió, produjo que le fueran rechazados cheques por falta de fondos y que a partir del 20 de febrero hubiera inquietud entre sus acreedores.
La caída de la constructora, al menos públicamente, se conoció en el último mes, a partir de la difusión de que el avance promedio de sus obras rondaba apenas el 50 por ciento. Ello llevó a Obras Públicas a anunciar que le rescindiría todas las adjudicaciones, en medio de los reclamos de los empleados desde distintos puntos de la provincia.