Sosa contra la Justicia

Carlos Luján Sosa, condenado por el homicidio de Griselda Fuentes Cabal (conocido como el crimen de Villa Martita) ocurrido en 2014, envió un escrito a este diario en el que pone bajo sospecha la investigación por la que la Justicia lo sentenció a prisión perpetua.
En el texto -de a momentos confuso y enrevesado- Sosa señala que los rastros de las pisadas en el patio de Eduardo Ros “no coincidían con ninguno de los acusados”, que “los guantes de látex encontrados no tenían ADN de ninguno de los acusados”, que “increíblemente encontraron un pelo en el habitáculo del auto y pertenecía a Sosa” y que la Justicia “no hizo lugar a la reconstrucción del hecho”.

Balística.
Las pericias balísticas son una de las principales obsesiones del condenado. “Las prendas al supuesto ejecutor no tienen pólvora n sangre. Tampoco Ros presenta quemaduras por el fogonazo. Con la diferencia de altura que existe entre Ros (1,90 metros aproximadamente) y López (1,60 metros), acusado de ser autor material, (no se corresponde) con el disparo en dirección recta sino hacia arriba al haberle disparado de tan cerca”, añadió.
También dijo que en la fecha que ocurrió el homicidio el ambiente estaba húmedo y que “no había huellas de pisadas ni en el tapial ni el portón” y que “Ros declaró que el portón que da a la calle ya estaba cerrado ¿habrá entrado y salido por el portón?”
Asimismo Sosa aporta una larga lista de recriminaciones a la Justicia e indica que “no se logra entender hasta el día de hoy cuál fue el motivo o razón para que todas estas pruebas fueran ignoradas sistemáticamente por el fiscal Sancho y también por todos los jueces que intervinieron en este juicio”.

Estafa.
En este momento, Sosa está esperando la sentencia en un juicio que lo tiene como único imputado por haber fraguado documentos para quedarse con la herencia de Raúl Ricardo Crespo, entre otros bienes un complejo de cabañas en Villa General Belgrano, Córdoba. La audiencia por este caso se realizó el pasado 6 de julio y según el propio imputado, “el veredicto va dejar en claro la imparcialidad o animosidad del juez (Andrés) Ollié”. Sobre esa causa Sosa dijo que “es alarmante la situación” y que “el juez Ralli despojó a Sosa de sus bienes y los entregó a la familia Crespo sin investigación previa”.

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