Suman denuncias al Sitrasap

SIGUE LA POLEMICA DE TRABAJADORES DE LA SALUD

Edgardo Gigena y María Cabral, integrantes del Sindicato de Trabajadores de la Salud Pampeana (Sitrasap), reavivaron la polémica y adelantaron que tienen pruebas para demostrar que la actual secretaria gremial Sofía Llanos, cobra un sobresueldo. Aseguraron sentirse “indignados” cuando Ortellado y Viola, le pidieron en una reunión de trabajadores al ministro de Salud, “trabajo para sus hijos, que hoy están en el hospital”.
La información surgió a través de una conferencia de prensa convocada el día después de la primera exposición pública de las máximas autoridades del sindicato, a raíz de las dos denuncias que realizaron puntualmente, María Cabral sobre Roberto De Martini por “discriminación” y Edgardo Gigena, exponiendo que el secretario general, Carlos Ortellado, cobraba un sobresueldo “ilegal”.
Aunque el pasado miércoles, tanto Ortellado como de Martini expusieron su respuesta y negaron las acusaciones, Gigena desmintió las declaraciones y agregó más situaciones “irregulares” dentro del sindicato. “Lo primero que queremos decir es que ante el hecho de discriminación y violencia que sufrió nuestra compañera María Cabral, la actitud de Ortellado en la conferencia de ayer, atribuyéndole a la víctima motivos espurios para hacer la denuncia, es para nosotros, una aberración”, inició.
“Esto para nosotros es una infamia, y aparte la explicación que dio nuestro secretario general, de que los motivos de hacer semejante denuncia y exponerse a esta situación obedece a un intento de conseguir un voto, es una cosa absolutamente poco creíble. Como segunda cuestión, queríamos decir que en el día de ayer, la secretaría general convocó a una reunión específica para tratar la expulsión de mi persona del sindicato”.

Expulsión.

Gigena expuso que al encuentro fue un “reducido número de personas y nos llamó la atención que esto no se mencionara en la conferencia de prensa que brindaron antes”, aseveró. “Fue una reunión muy trabajada por el secretario adjunto (Roberto De Martini), que recorrió las postas de la ciudad e invitó a la reunión para tratar mi expulsión; allí nosotros expusimos nuestro punto de vista, pero no se hizo de forma reglamentaria”.
Manifestó que no se le dio la oportunidad a él, de explicarle los motivos por lo que se procede a la expulsión ni el tiempo suficiente para armar su defensa. “De todas maneras, los pasos que siguen requiere que se convoque a un congreso extraordinario, aclarando específicamente cuáles son los causales de la expulsión, con la anticipación suficiente como dice la Ley de Asociaciones Sindicales”, aclaró.
Y recalcó que “de lo que se trata acá es de una cuestión autoritaria de Ortellado y De Martini, que donde hay una crítica, responden con la expulsión”.

Denuncia.
Gigena reafirmó la denuncia contra Ortellado por el cobro del sobresueldo, para lo que graficaron entregando el artículo 136 de la ley 643, que dice que “los dirigentes sindicales que tienen licencia gremial, el sueldo se lo pagará la patronal o el sindicato, no los dos”. Especificó que participó de la asamblea donde se aprobó el cobro de Ortellado, “pero el estatuto no lo permite, él convoca con posterioridad a la modificación del estatuto y lo consigue; puede cobrar siempre y cuando una asamblea extraordinaria lo decida”.
Pero Gigena continuó diciendo que “hay otros compañeros de la mesa directiva que cobran sobresueldos y no están autorizados, ni por el estatuto ni a través de asamblea extraordinaria: esto es violatorio de nuestro estatuto”, aseveró. Se refirió a “la secretaria gremial Sofía Llanos” y aseguró finalmente tener pruebas de esa afirmación.

“Tráfico de influencias”
Gigena agregó que “en enero de este año mantuvimos una reunión con el ministro de Salud (Rubén Ojuez), con cinco o seis compañeros de la Comisión Directiva para tratar temas vinculados a la problemática de la salud. En esa reunión, el secretario general (Carlos Ortellado) le pidió trabajo para su hijo; nos quedamos frustrados y contrariados porque no trabajamos para eso”.
Explicó que “tiempo después, el hijo de Ortellado y el de Mirta Viola (secretaria de Actas) aparecieron trabajando en el hospital; le dijimos a Carlos que esto podía interpretarse como tráfico de influencias; me sentí defraudado por esta actitud”. Finalizó asegurando que “Ortellado está utilizando la oficina del abogado del gremio para mandarnos cartas documentos”, concluyó.