“Tenemos miedo que se caiga con nosotros adentro”

CASA EN INMINENTE PELIGRO DE DERRUMBE

Sandra Martínez es una vecina del barrio Matadero que está atravesando por un serio inconveniente en su vivienda cuando detectó algunos años atrás que una de las paredes estaba agrietándose. En los últimos meses el problema empeoró y un ingeniero municipal le aseguró que la casa tiene peligro de derrumbe y debió colocar vigas para sostener una porción de la pared que está a punto de venirse abajo. Durante las últimas horas la mujer intentó comunicarse reiteradas veces con el municipio pero confió que no la atienden y teme por la integridad física de ella y de las otras tres personas que viven allí.
Martínez tiene su vivienda en la calle Paul Harris al 868, en el barrio Matadero, donde convive con sus hijas de 18 y 13 años y con su pareja, Mario Ibarra. Ellos contaron a LA ARENA que la vivienda está cediendo ante un hundimiento que podría haber sido provocado por una pérdida de agua. El panorama es igual en la cinta asfáltica, frente a la casa, y en la vereda, donde se puede observar perfectamente el desnivel que hay en el piso.
A raíz de esto, varias paredes de la casa están agrietándose a paso firme, dejando en algunos sectores una luz superior a los dos centímetros.
Otra de las posibles hipótesis que la damnificada tuvo en cuenta a la hora de relatar su situación fue que hace varios años, cuando se hizo un tanque de agua a escasas cuadras, “las casas vibraban y algunas se marcaron”. En este sentido contó que en el barrio hay personas que están atravesando inconvenientes similares.

“Peligro de derrumbe”.
Las grietas pueden verse claramente antes de ingresar a la casa. Sobre la puerta hay una rajadura de por lo menos 50 centímetros de largo. En el interior, tanto en el comedor como en el ingreso a una de las habitaciones también hay grietas de gran tamaño que tienen unos dos centímetros de ancho y llegan hasta el techo y que, según un ingeniero, “el problema es que el dintel está mal puesto y a mi entender -mi papá era albañil- una casa no se raja completa por poner mal un dintel”, argumentó Ibarra.
“El miércoles vino un ingeniero municipal y nos dijo que teníamos peligro de derrumbe y nos hizo poner vigas para contener”, contó la mujer y agregó que “vino porque nos cansamos de llamar al secretario del intendente”. Las viviendas del barrio son municipales, por lo que ellos entienden que “el municipio tiene que hacerse cargo de nuestros reclamos, pero en las últimas horas no nos atienden el teléfono”, dijeron.
En el piso también se están reproduciendo las mismas consecuencias, en uno de los sectores del comedor hay mosaicos que están más elevados que otros y esto comenzó a ocurrir “hace pocos meses”.

Urgente solución.
Sandra Martínez expresó que desde el municipio “prometieron que iban a mandar una cuadrilla. El jueves vino una asistente social, pero ¿qué solución me puede dar ella?” y agregó que “yo hablé con ella más tarde, pero me dijo que pasó un informe y que su jefe iba a pasar otro informe, pero ¿qué informe? Que me den soluciones, yo tengo miedo que se nos venga abajo con nosotros adentro, y no puedo irme si no tengo a dónde ir”. Finalmente, la mujer manifestó que “un día te dicen una cosa, después otra, yo estoy desesperada y muy angustiada, están esperando que se me caiga la pared”.