Un colegio sin clases

PROBLEMAS CLOACALES

Los problemas cloacales no son ninguna novedad en una ciudad que en el último tiempo parece dominada por fuerzas subterráneas. En todos los puntos del ejido, de un momento a otro, puede aparecer un cráter oscuro en medio del pavimento o un chorro de líquido putrefacto puede brotar por cualquier boca de registro. En la mayoría de los barrios, los vecinos ya se acostumbraron a convivir con el mal olor y algunos ya ni se toman el trabajo de explicarle a las visitas que hay problemas con las cloacas, que están cansados de llamar al municipio, que perdieron la cuenta de los días que llevan soportando el vaho inmundo que se cuela por todas las rendijas de la casa.
Ayer, un nuevo capítulo se abrió en la guerra de los santarroseños contra el subsuelo: el colegio secundario Juana Paula Manso, ubicado en Pico y Sarmiento, debió suspender las clases en sus dos turnos por un problema en la red cloacal.
“El lunes nos comunicamos con Administración Escolar y le comunicamos que había un problema. Ese mismo día llamaron al personal y comenzaron a trabajar. Después de cavar una zanja notaron que los problemas no solo eran externos sino también internos, había raíces que rompieron unos caños”, dijo a LA ARENA Norma Isabel Chacón, directora del establecimiento educativo. Y agregó: “Mañana (por hoy) retomamos con las compensaciones para recuperar las horas y las tareas de los alumnos”.

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