Un hogar de prestigio

MAS DE 100 AÑOS AL SERVICIO DE LOS ABUELOS

El Hogar de ancianos “Sociedad hermana de Los Pobres” es uno de los lugares más conocidos de la ciudad. Con una trayectoria destacada, y por sobre todo, con muchísimo amor para los ancianos.
El Hogar de ancianos “Sociedad hermana de Los Pobres” lleva más de cien años al servicio de los abuelos y abuelas. Gracias a una comisión de mujeres, que colaboran para que el lugar crezca, sumado al esfuerzo de las enfermeras y mucamas, el hogar alberga actualmente a 31 abuelos, con edades de entre 70 y 85 años. La mayoría, a pesar de no estar en su vivienda, pueden valerse por si mismos, ya que es uno de los principales requisitos para hospedarse.
“Los atendemos con todo nuestro cariño”, aseguró María Esther De León de Cayre, presidenta de la comisión, que hace más de 15 años que trabaja junto al resto del equipo de la comisión por el bien de los abuelos. Si bien el esfuerzo que realizan estas mujeres, que son varias y, como expresó Carmen Montalvo, que trabaja en la parte administrativa: “Somos todas jubiladas” -haciendo referencia a las mujeres que forman la comisión-. Podría decirse entonces que es un hogar para abuelos, conducido por abuelas y abuelos, en conjunto con el personal de servicio conformado por 17 personas. Las familias también colaboran, claro. Porque desde el hogar insisten con que los familiares estén siempre presentes.
La organización del lugar es excelente. Y hay que tener en cuenta que las dimensiones del lugar son extensísimas. Las personas que trabajan por el bien de los abuelos tienen todo bajo control. En este sentido, Norma Olié, que es una de las socias activas, manifestó que “me gusta visitar a los abuelos, y mi dedicación es más que nada referida a la oficina, lo que tiene que ver con papeles”, y añadió “todos tenemos que tener presente que en algún momento podemos llegar a estar acá, por eso hay que tratar de que quienes estén acá estén lo mejor posible”.

Organización.
Si bien conviven todos juntos, los abuelos que se hospedan en el hogar comen, y hacen la mayoría de las actividades divididos por sexos. Las mujeres tienen su comedor, donde pasan muchas horas al día haciendo diversas actividades. Algunas miran las novelas que pasan en la televisión. Otras salen a tomar aire al patio. Siempre están en constante movimiento. Los hombres, también tienen su comedor aparte. Además cuentan con una habitación, llamada “la matera”, donde se juntan a jugar a los naipes, tomar mate y mirar televisión, sobre todo los noticieros deportivos. Ni hablar que hay música también. Tango, milongas, seguramente algo de folklore, para amenizar la jornada. Además hay una cancha de bochas ubicada en el patio trasero del edificio. Mientras que en el interior de las instalaciones, cuentan con un espacio donde funciona una capilla. Allí los fieles van a realizar sus oraciones.
Respecto a la vida dentro del hogar, los abuelos tienen horarios estipulados para ciertas actividades. A partir de las 8 de la mañana se levantan para tomar el desayuno. En horas del medio día, aproximadamente a las 12.30, se sirve al almuerzo. A media tarde, pasadas las 16.30 se sirve la merienda y a las 20.30 la cena. El hogar cuenta con una nutricionista que trabaja para cuidar la alimentación de los internos.

A puertas abiertas.
Si transita las calles de la ciudad y pasa por la intersección de las calles Mitre y Don Bosco, podrá observar el edificio del hogar y, si tiene tiempo, toque timbre y pase. Desde la comisión aseguraron que es un hogar a puertas abiertas, por lo que cualquier persona puede ir a visitar y presentar alguna iniciativa, ya sea teatro, folklore, entre otras actividades. Todo sea por el bienestar de las personas que se hospedan allí. Es más, los días lindos, los abuelos se sientan en el parque frontal a tomar mate.

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