“Un masaje mal hecho puede provocar daños”

ADVIERTEN POR CURSOS QUE OFRECEN RAPIDA SALIDA LABORAL

El Colegio de Kinesiólogos de La Pampa, y la Asociación Pampeana de Kinesiólogos y Fisioterapeutas salió a formular una advertencia a la población, y señalando que personas no autorizadas están llevando adelante prácticas que son de incumbencia de la profesión de kinesiólogo.
El presidente del Colegio, Roberto Bellagamba, indicó que hay inquietud entre los kinesiólogos “por salidas laborales fantásticas, en poco tiempo, que ofrecen muchos cursos” que en algunos casos “son ilegales, porque todo lo que tiene que ver con la salud necesita una prescripción médica, o gente que esté habilitada para eso”.
El dirigente, obviamente también kinesiólogo, le dijo a LA ARENA que en los últimos días hicieron “una publicación (un aviso en este diario el domingo) para poner en aviso a la población. Desde el Colegio de Kinesiólogos de La Pampa estamos bregando para que la prestación y todas las prácticas de su incumbencia tengan una garantía de calidad, y una seguridad para la salud. Muchas veces se piensa que un curso, o una jornada, capacita a una persona para tratar problemas de índole de salud y se puede pagar muy caro”.

Masajes peligrosos.
Bellagamba agregó que “un masaje relajante puede ser el que no trata una patología en particular. A veces son realizados por gente que está capacitada para hacer masajes, pero en kinesiología es una materia nada más”. De todos modos avisó que “hay masajes terapéuticos que muchas veces mal hechos pueden dañar a una persona, porque está contraindicado o porque está mal hecha la técnica”.
Sobre el drenaje linfático, muchas veces utilizado para las damas, el dirigente señaló que se suele usar “en estética, pero a veces tienen efectos secundarios importantes para lo que tiene que ver oncología, o cardíacos. Muchas patologías que tienen un exceso, o edemas, que son alteraciones que tiene el cuerpo y en una parte a veces muy sensible, sometido a un masaje linfático mal hecho deja secuelas”.
Señaló que “las alteraciones que provoca un masaje mal hecho, o en situaciones que están contraindicadas sí hacen daño; por eso es fundamental recurrir al médico, y una vez que éste indique qué es lo que hay que hacer recurrir al kinesiólogo”.

Quiropraxia.
Consultado sobre la quiropraxia, Bellagamba informó que “es una rama de la kinesiología. Se tiene que hacer por kinesiólogos y no cualquier kinesiólogo. Es una práctica, una técnica milenaria, pero en estos momentos hay posgrados que duran 6 años para poder tocar un paciente”, lo que de por sí está hablando de la importancia que tiene para la salud. “Si bien todos los kinesiólogos están facultados para hacer quiropraxia no todos saben hacerlo”, admitió.
Bellagamba hizo referencia a que “hay personas que practican la kinesiología sin estar matriculados, sin estar recibidos. El masaje en sí no es malo, pero hecho por alguien no preparado, que no sabe, en un cuerpo en el que está contraindicado no es bueno”.

Especialización.
Añadió que “hay quienes practican en forma idónea, pero son cada vez menos, y hay gente que utiliza determinadas técnicas cuyas incumbencias son del kinesiólogo para tener algún tipo de salida laboral”, y así emprenden tareas de rehabilitación, actúan como auxiliares de kinesiología o de rehabilitación, realizan masaje terapéutico y drenaje linfático entre otros sin estar habilitados para eso.
El kinesiólogo finalmente señaló que “contra el masajista puro no tenemos inconvenientes, siempre y cuando no se meta en temas que tienen que ver con la salud. Donde hay alguna patología, una alteración de la salud puede resultar peligroso”, y ejemplificó con el tratamiento de cervicales, donde “el dolor no deriva de la nada”, y “un movimiento mal hecho puede provocar una lesión”.

“Exhaustivo estudio”
La carrera de kinesiología supone 6 años de estudio, con un año de formación con el ingreso, y otros cinco “de exhaustivo estudio. Los dos primeros años similares a la medicina y después se va enfocando el estudiante hacia la kinesiología”, explicó Roberto Bellagamba.
Por otra parte indicó que la profesión se ha ido jerarquizando de modo tal que “quedan pocos generalistas, y se va cada vez más a la especialización. Hay gente que se dedica a tocar determinadas áreas, y hay especialistas en pediatría, cardiorrespiratorios, lo que es deportes, geriatría y neurología. Por un lado el kinesiólogo se jerarquiza más, y por otro aparecen improvisados que infringen la ley”, se lamentó.