Un detenido en Mendoza por el robo a “Cenizo”

Un delincuente buscado por las policías de Mendoza y La Pampa fue detenido circulando en un automóvil por la localidad cuyana de San Rafael. El joven, conocido en el ambiente del hampa como “Chespirito”, tiene un amplio prontuario y contaba con pedido de captura por un robo.
El hecho que motivó su búsqueda por parte de las fuerzas de seguridad fue un resonante episodio en una armería de Santa Rosa, “Cenizo Camping”, donde los ladrones ingresaron por un boquete en el techo. Del lugar sustrajeron once armas de fuego, en un hecho registrado a mediados de agosto del año pasado.
Además, el mismo joven tenía varias detenciones en Mendoza, por delitos contra la propiedad.
Tras el robo en La Pampa, “Chespirito” se fue de su domicilio del distrito de Cuadro Nacional. La policía detectó que se movilizaba por el barrio Pueblo Diamante, de la ciudad de San Rafael, y al intentar visitar su anterior domicilio, fue detenido cuando se movilizaba en su Fiat Uno, de acuerdo a lo publicado ayer por el Sitio Andino. Sin oponer resistencia, “Chespirito” se entregó al personal policial. Se estima que será trasladado en las próximas horas a La Pampa.

En cinco minutos.
El robo a “Cenizo Camping” se registró el 12 de agosto del año pasado, cuando cos muchachos ingresaron al local ubicado sobre la calle Mansilla entre Gil y Avellaneda y se llevaron once armas de fuego de distintos calibres y una de aire comprimido. El robo se produjo a las 2.57 y, según consta en los registros de las cámaras de seguridad, a los intrusos les tomó apenas cinco minutos alzarse con el botín. Lo más llamativo fue la modalidad que eligieron para ingresar al local, actitud que evidenció una logística previa: tras subirse al techo, cortaron las chapas con un alicate. Una vez adentro, ingresaron a la jaula que protege el área donde están las armas, y fueron directamente hacia el mostrador adonde estaban las pistolas.
“La alarma sonó a las 3 de la mañana, nos avisaron de la empresa Texcen que algo raro había pasado. En las cámaras de seguridad se ve a uno de los delincuentes que tiene el rostro cubierto y a otro que no. Se ve también que en la huida se le cayeron unas armas que dejaron abandonadas”, relató horas después una empleada del lugar.
“Se llevaron 11 armas de las marcas S&W, una Glock, Bersa, entre otras. También una de aire comprimido. En total las pérdidas fueron estimadas en 80.000 pesos”, agregó la joven.