Un detenido por el asalto a la farmacia

Un joven de 20 años, oriundo de la localidad de Toay, permanece detenido desde el miércoles como sospechoso de la autoría material del asalto a la Farmacia Pasteur, ocurrido el martes. Ese día, dos personas con sus caras cubiertas por pasamontañas, una de ellas portando un revolver, ingresaron al comercio de Escalante y General Pico y se llevaron cuatro mil pesos en efectivo, además de algunas pertenencias de los empleados y los clientes. El asalto perpetrado en pleno centro, en horas del mediodía, duró apenas tres minutos.
Los efectivos de la Seccional Tercera se hicieron presentes de inmediato. La investigación comenzó el mismo martes a la tarde, a partir de las pistas que recabó la fuerza. En el lugar trabajó personal de la Brigada de Investigaciones y de la División Criminalística. En horas de la noche, ya tenían las identidades de dos personas que sobre las cueles recaen todas las sospechas.

Celulares.
Ayer, en horas de la mañana, el Juzgado de Instrucción Nº 5 libró varias órdenes de allanamiento, las cuales se llevaron a cabo en la calle Yapeyú, en la zona norte de esta capital, y en la localidad de Toay. El comisario Darío Seisdedos, jefe de la Seccional Tercerra, informó que de las dos primeras requisas sólo la realizada en la población vecina arrojó resultados: en una vivienda perteneciente a familiares directos de uno de los supuestos autores, los investigadores hallaron dos celulares que habían sido denunciados entre los objetos robados durante el atraco.
Poco después, efectivos de la Seccional Quinta allanaron otra casa donde uno de los sospechosos, de 20 años, se estaba “aguantando”, es decir, ocultando de la policía. El acusado no opuso resistencia y se entregó mansamente a las autoridades. En el lugar, los policías encontraron un revolver, calibre 38, que sería el utilizado durante el asalto.
El juez penal que instruye la causa dispuso de inmediato su detención. En cuanto al otro sospechoso, que residiría en esta capital, estaba siendo buscado intensamente por las autoridades.

“Sos boleta”.
El martes, al momento del asalto, una de las dueñas, una empleada y dos clientas fueron sorprendidas por los asaltantes. “No te muevas porque sos boleta”, fue lo que dijo uno de ellos a una de las víctimas apenas ingresaron. Mientras uno controlaba la puerta y a las mujeres, el otro se dirigió a una de las cajas registradoras y sacó alrededor de 4 mil pesos que había en el interior. Luego fue hasta la otra caja, pero no pudo abrirla ya que estaba “trabada”, como le dijo la dueña de la farmacia
El otro caco le arrebató a las clientas un celular que llevaban en la mano. Una le ofreció su bolso al ladrón alegando que tenía mucho dinero, pero sorprendentemente no se lo sacó. Tras comprender que la caja no se abriría, los malvivientes huyeron corriendo a toda velocidad por la calle Pico en dirección sur.
“Los ladrones debían tener unos 20 años aproximadamente”, le había dicho el martes a LA ARENA una fuente confiable allegada a los dueños de la farmacia. “Vestían ropa rota, sucia y grande, y estaban muy nerviosos, pero afortunadamente no fueron violentos”, agregó. La fuente comentó que es la primera vez que ocurre un hecho semejante en esa farmacia, pero que “más de una vez los propietarios y empleados han observado individuos en actitud sospechosa pasando reiteradamente por la vereda de enfrente”.
El jefe de la Unidad Regional I, el comisario Roberto Ayala, se mostró sorprendido por el atrevimiento de los individuos, sobre todo por el horario y la zona elegida para realizar el atraco. La farmacia está ubicada en una zona céntrica de la ciudad, a cuatro cuadras de la plaza San Martín, y al mediodía existe un tránsito fluido.