Una movida para pedir “por la salud”

Desde el año pasado los pedidos desde la Argentina a la empresa estadounidense que comercializa el aceite de cannabis aumentaron 59 veces. En La Pampa hay dos familias a las que el Sempre les cubre esa importación.
Al igual que en muchas ciudades del país y el mundo Santa Rosa se sumó ayer a la marcha mundial por la marihuana, una movida que en el caso local fue encabezada por la ONG “Cannabis Medicinal La Pampa” bajo la consigna “la salud es un derecho”, en reclamo del autocultivo para el uso médico del aceite derivado de la planta y también para que no se criminalice y se persiga a los cultivadores.
Más de 100 personas participaron del encuentro en la plaza San Martín que, además de informar y difundir los beneficios médicos del aceite de marichuana, fue matizado por la actuación en vivo de algunos artistas como Juani De Pian, Verónica Bevacqua y Laura Quintero.
“Para nosotros es muy importante que la gente se sume y acompañe. Vinieron varias familias que son usuarias del aceite de cannabis y que por ahí no se animaban a mostrarse o a contar sus casos, pero estamos hablando de salud, de un derecho, ¿por qué deberíamos ocultarnos?”, se preguntó Paola Ruggero, una de las impulsoras, junto a su pareja Rodrigo Catalano, de la movida de ayer. Ambos son padres de Iñaki, que padece epilepsia refractaria y encontró en el aceite de cannabis una mejora notoria en su calidad de vida.
Desde 1999 que en todo el mundo, cada primer sábado de mayo, se realiza la Marcha por la Marihuana. El año pasado en Buenos Aires concurrieron más de 100 mil personas y la movilización fue encabezada por las familias y distintas ONG’s que piden por el autocultivo, luego que este año el Congreso aprobara la Ley que regula el uso del cannabis.
Ayer, en el plaza, el diputado provincial Eduardo Tindiglia (Frente para la Victoria) se acercó para brindar su apoyo. Familias, jóvenes y adolescentes formaron parte de la movilización.
El proyecto aprobado por los legisladores nacionales establece un marco regulatorio para la investigación médica y científica del uso medicinal, terapéutico y paliativo del dolor de la planta de cannabis y crea un programa nacional para el estudio y la investigación de su uso.

Medicina.
Durante la tarde se repartieron a quienes asistieron a la plaza volantes con la consigna “La salud es un derecho” y “Sembrando esperanza. Sin planta no hay medicina”. Las enfermedades o dolores que pueden obtener un gran alivio y, por ende, alcanzar una mejor calidad de vida, son: epilepsia, esclerosis múltiple, Alzheimer, Parkinson, espasticidad, cáncer, VIH, glaucoma, autismo, distrofia muscular, hipertensión, depresión, estrés, diabetes, migrañas, fibromialgia, enfermedad de Crohn, pérdida de apetito, dolor, anorexia, náuseas, trastorno bipolar, artitris, según se informó en la plaza.
En La Pampa, la obra social de los trabajadores del Estado (Sempre) le da cobertura a dos familias que importan el aceite de cannabis, en ambos casos por epilepsia refractaria.

Aumento.
En la semana se conoció que desde el año pasado los pedidos desde la Argentina a la empresa estadounidense que comercializa el aceite de Charlotte aumentaron 59 veces
La demanda para importar el producto al país creció sobre todo después de la segunda mitad de 2016, cuando se metió en la agenda el debate social por la autorización de su uso medicinal.
Mientras en 2015 hubo nueve pedidos de pacientes argentinos, el año pasado se gestionaron 530 órdenes de compra online. “Todos los pedidos contaban con la autorización para uso compasivo de la Anmat”, según afirmó al diario La Nación Ricardo Behrens, director de asuntos internacionales de la empresa Charlotte’s Web.