Una prisión efectiva por hurto

El juez de audiencia Daniel Sáez Zamora condenó a Jonathan Urquiza y a Santiago Ariel Medina a dos meses de prisión de cumplimiento efectivo y les revocó el beneficio de la suspensión de juicio a prueba del que gozaban. Lo hizo en una causa que se inició por el procedimiento de juicio directo porque los imputados fueron detenidos in fraganti, y concluyó con un acuerdo de juicio abreviado.
A Urquiza, de 19 años, le endilgó los delitos de hurto simple en grado de tentativa y hurto simple en concurso real; y a Medina de 20, los de hurto simple en grado de tentativa y robo simple en grado de tentativa, concursando realmente entre sí. El abreviado fue convenido entre la fiscala Andrea Pordomingo, el defensor oficial Martín García Ongaro y los acusados.
En el expediente en el que ambos quedaron involucrados, se probó que el 12 de este mes, a la noche, Urquiza y Medina interceptaron a un hombre en Alsina y Gil y “sin ejercer fuerza ni violencia comenzaron a exigirle la entrega de dinero y luego de la campera que vestía”. Esa situación fue advertida por un agente de policía que “circulaba por el lugar, quien impidió con su intervención la consumación del hecho”. Se trató del legajo por hurto simple en grado de tentativa, que se inició bajo la modalidad de juicio abreviado.
A su vez a Urquiza se le probó que el 8 de febrero pasado sustrajo de una vivienda de la calle Stieben, “una mochila que contenía documentación personal, una cartera con dos celulares, una guitarra con funda, un portafolios con documentación variada y la suma de 1.200 pesos”, dice el fallo sobre el hurto simple. El imputado había ingresado por la puerta de acceso sin ejercer fuerza ni daño y esa circunstancia fue advertida por un vecino que dio aviso al 101.
La policía lo detuvo en inmediaciones del lugar con la batería de uno de los teléfonos en su poder. El otro celular fue recuperado en un patio lindante y el resto de los objetos no pudo hallarse.