Una radiografía de los “dueños del agua”

EL PODEROSO DEPARTAMENTO GENERAL DE IRRIGACION DE MENDOZA

Es el organismo que maneja todos los ríos de esa provincia y sus aguas subterráneas. Maneja un presupuesto de 510 millones de pesos que aportan 90.000 regantes.
En la provincia de Mendoza, la superficie irrigada con agua de sus ríos asciende a 400.000 hectáreas y se distribuye entre 90.000 regantes. Los canales suman 12.500 kilómetros, aunque solo está impermeabilizado el 10 por ciento. Los números surgen de un informe periodístico que, por primera vez, brinda una radiografía de cómo funciona el poderoso Departamento General de Irrigación, un organismo que, aunque público, no está atado a las decisiones del gobierno mendocino.
No en vano a su titular se lo conoce como “gobernador del agua”, con atribuciones por momentos más amplias que las del propio gobernador provincial.
El proceso para designar al funcionario que reemplazará a José Luis Alvarez en la titularidad del Departamento General de Irrigación de Mendoza, motivó un trabajo periodístico del diario Los Andes que aporta sustancial información sobre el funcionamiento del organismo que tiene la potestad de manejar a su antojo los ríos de esa provincia y, como bien saben los pampeanos, dejar sin agua a todo el oeste provincial. El funcionario propuesto por Alfredo Cornejo es Sergio Marinelli, actual secretario de Servicios Públicos en el PEP mendocino. Si el proceso avanza sin obstáculos, Marinelli será ungido “gobernador del agua” en la sesión del Senado mendocino de la última semana de abril.

Cuota.
El Departamento General de Irrigación es un organismo autárquico -no figura en el presupuesto oficial de la provincia- que este año prevé gastar 510 millones de pesos anuales en la gestión de las 400.000 hectáreas irrigadas en esa provincia. Según el informe, ese monto proviene exclusivamente de sus ingresos.
Para ello, unos 90 mil regantes pagan una cuota mensual que promedia los 900 pesos anuales por hectárea regada, siempre que lo que paguen sea el coeficiente “riego agrícola”, considerado la unidad de medida. Algunos pueden pagar hasta 4 veces más cuando se trata, por ejemplo, de “riego recreativo”.
Según el trabajo periodístico, de esos 510 millones de la sede administrativa central absorbe 92,5 millones de pesos. Unos 120,6 millones se reparten en las 6 subdelegaciones de cuencas, que son las correspondientes a los ríos Mendoza; Tunuyán inferior; Tunuyán superior y Tupungato; Diamante; Atuel y Malargüe, Grande, Barrancas y Colorado.
Otros 130 millones de pesos van para aguas subterráneas y el resto, 29 millones, a control de contaminación. Obras menores tiene asignados 77 millones de pesos; red telemétrica, 26 millones; fondo de desarrollo hídrico, 18 millones, y generación hidroeléctrica, 11,6 millones de pesos.
La dotación de personal es de 550 empleados, cuyos salarios absorben el 44 por ciento del presupuesto total.

Las obras.
Mendoza tiene 12.500 kilómetros de canales, de los cuales sólo está impermeabilizado poco más del 10 por ciento. En 2012 había 1.200 kilómetros impermeabilizados, y la gestión Alvarez añadió 200 kilómetros más.
La mayoría de las grandes obras requieren de financiamientos externos al DGI, provinciales, nacionales y, en muchos casos, internacionales. Entre las que se están haciendo, y que le tocará al nuevo superintendente terminar, está la impermeabilización de las quinta y sexta zonas de riego (Lavalle y San Martín), donde se canalizan 86 kilómetros y revisten 46 km, respectivamente.
En ambos casos, la financiación proviene del BID, con gestión de Unidad de Cambio Rural, que preside el mendocino Alejandro Gennari. La inversión rondará los 600 millones de pesos.
En esas zonas también se construyen tres reservorios que ocupan 40 hectáreas y contendrán un millón de metros cúbicos de agua de riego. La inversión será de $ 300 millones.
En Irrigación hay un “banco de proyectos”, que surgió tras un acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura de Naciones Unidas, la FAO.
Entre los proyectos ya formulados allí, está el sistema integral Cacique Guaymallén y la modernización de los sistemas Rama-Chimbas; Santa Rosa-La Paz y Luján Sur. La inversión planificada asciende a unos 147 millones de dólares.

Sueldos promedio.
La información a la que accedió Los Andes señala que el sueldo “promedio” del personal oscila entre 16 mil y 17 mil pesos mensuales. Quien más cobra es el superintendente, cuyo haber ronda los 60 mil pesos de bolsillo. “Siempre se buscó que no reciba más que el gobernador de Mendoza”, afirmaron los voceros.
El Departamento incluye 143 inspecciones de cauce, cada una con un inspector y tres delegados. Ninguno cobra sueldo aunque los inspectores reciben viáticos que promedian 9.500 pesos por mes. El presupuesto de las inspecciones de cauce abarca 300 millones de pesos, pero ese dinero no sale del presupuesto del ente.