Una tradición popular

Los bailes populares son una tradición que sobrevive en la provincia a fuerza de entidades que los mantienen como un lugar de encuentro y esparcimiento. Una de esas instituciones es la Cooperativa Popular de Electricidad que desde hace años organiza, al menos una vez por mes, un evento familiar al que concurren cientos de santarroseños y vecinos de localidades aledañas. El formato baile con orquesta también está siendo elegido por jóvenes y universitarios quienes, en el último tiempo, han abandonado la oscuridad de las discos para danzar en salones con música en vivo.
El sábado, más de 250 personas concurrieron a la Usina de la CPE para bailar al ritmo del Grupo Recuerdo y el Grupo Oasis. Cerca de las 22, los más ansiosos armaron cola en la puerta de ingreso que abrió apenas pasadas las 22.30. La entrada, siempre accesible, costó 50 pesos.
Algunos de los asistentes se apoltronaron en derredor de las mesas redondas y compartieron pizzas y empanadas. En esta oportunidad el “esmerado servicio” de cantina estuvo a cargo de la Escuela de Fútbol Los Dieguitos. En cada baile, la CPE cede el manejo de la cantina a una institución de la ciudad para que pueda recaudar fondos.
Además, a lo largo de la noche hubo 3 sorteos de artículos del hogar: un LED de 32 pulgadas, una aspiradora y un juego de ollas Essen.
Entre varias piezas musicales icónicas de la pachanga nacional, fueron celebrados “No me arrepiento de este amor” de Gilda, y el clásico “Con una agujita de oro” que popularizó el cuartetero Carlos “La Mona” Gimémez. La música y la danza terminaron temprano, cerca de las 3 de la madrugada del domingo, porque si lo bueno es breve, dos veces bueno.

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