Una pena en suspenso

PUNTAZOS EN UN LAVADERO

Un joven de 21 años, Inti Nahuel Carrica, fue condenado a dos años y medio de prisión en suspenso por el delito de robo calificado en grado de tentativa. En virtud de la condicionalidad de la pena, durante ese plazo deberá fijar domicilio y no ausentarse de él sin consentimiento judicial, someterse al cuidado del Patronato de Liberados y presentarse al examen ante el psiquiatra forense para que informe si padece alguna patología y, eventualmente, si debe cumplir con algún tratamiento.
De acuerdo a la sentencia del juez de control Néstor Daniel Ralli, el pasado 17 de enero Carrica ingresó a la oficina del lavadero de autos ubicado en Alsina y Villegas después de “empujar la puerta y romper el vidrio con un cuchillo tipo ‘Ninja'”.
Una vez en el interior, el imputado “le propinó varios puntazos con el cuchillo” a un empleado, ocasionándole heridas cortantes en el abdomen y la clavícula izquierda, y huyó con un sobre que contenía la recaudación del día.
Otros dos empleados persiguieron a Carrica y dieron aviso a la policía, que lo detuvo en Salta al 200 y le secuestró el arma y el sobre con 2.200 pesos y boletas y tickets del lavadero.
La resolución de Ralli fue consecuencia de un pedido de juicio abreviado convenido por el fiscal Máximo Paulucci y la defensora oficial Paula Arrigone. Carrica dijo ser desocupado y tener estudios universitarios incompletos. Estuvo detenido preventivamente y fue liberado el 5 de febrero.