Una semana sin el baño

Miguel Angel Martín, un vecino de la zona sur de Santa Rosa, denunció que lleva una semana esperando una solución al problema de la red cloacal que afecta su casa y la de algunos vecinos de su barrio. Contó que durante ese tiempo él y su familia no han podido utilizar el baño, ni siquiera para bañarse.
Explicó que su domicilio está sobre la calle México, entre Lordi y Circunvalación. Allí hay una cañería de la red cloacal con un desperfecto, el cual hace que, si utilizan el inodoro o la ducha, se llene la cámara séptica y se rebalse. “Hice todo tipo de reclamos, llevo siete días. Ya no sé las veces que fui a la oficina de la calle Lagos (la Dirección de Hidráulica) pero nadie me resuelve nada”, afirmó.
Martín relató que ante la falta de una solución sus hijos deben ir al baño en una estación de servicio, mientras que él tiene que ducharse en su trabajo. “Antes de irme a trabajar les pregunto si tienen que ir al baño y si me dicen que sí, tengo que salir con ellos a una estación de servicio. Es una vergüenza”, se indignó.
-¿Desde Hidráulica han ido al lugar?
-Van todos los días, pero el problema sigue. No lo resuelven.
El caño con el desperfecto es el que lleva los efluentes de su vivienda al ducto troncal. En la vereda de la casa de Martín hay un pozo que lleva días descubierto, sin que los operarios logren resolver el problema.
Ayer, mientras un reportero gráfico de este diario tomaba imágenes, el vecino contó que él mismo, utilizando un balde, tuvo que desagotar la cámara séptica para evitar que las aguas servidas se vuelvan hacia la casa. En varios pasajes de la charla con LA ARENA Martín contó la mezcla de vergüenza e indignación que le provocaba la situación que estaba padeciendo.
Los inconvenientes en las redes de desagües cloacales de Santa Rosa son tan recurrentes como lo eran años atrás las roturas en los caños de agua potable.
El mes pasado, el que alzó la voz pidiendo una respuesta fue Javier Mecca, hermano del concejal justicialista Juan Mecca, quien elevó una serie de correos electrónicos a concejales, funcionarios y hasta al propio intendente advirtiendo que dejaría de pagar las tasas municipales hasta tanto le resolvieron el problema que tenía con la cloaca en su casa del barrio Aeropuerto.