Va 8 años a la cárcel por robos con arma

LE UNIFICARON PENAS

El juez de audiencia Daniel Alfredo Sáez Zamora condenó a Walter Luis Alberto Hernández a ocho años de prisión por ser autor de los delitos de robo calificado por el uso de arma y robo simple en concurso real, y le unificó la sanción con otra condena del Tribunal Oral Federal a cinco años, en una pena única de ocho años de prisión de cumplimiento efectivo.
Hernández admitió el robo, no recordó el segundo hecho, dijo estar arrepentido y que solo quiere cumplir la condena. El acusado es pintor y tiene 25 años. Sáez Zamora dio por probado los hechos tal cual los reflejara la fiscalía.
Así se acreditó que el 17 de enero de 2015 a la noche, Hernández ingresó a un local comercial del Fonavi 42 y, apuntándole “con un arma de fuego en la cabeza” le dijo a la joven que lo atendió: “Esto es un asalto, dame toda la plata”; luego sustrajo la caja registradora con una suma de dinero de 8.000 pesos, mientras lo amenazaba para que no lo reconozca.
Al retirarse del lugar, su propietaria -madre de la joven- “forcejeó con el acusado logrando quitarle la caja registradora, aunque Hernández se apoderó de la billetera de ella que contenía 1.800 pesos; retirándose en una moto roja sin dominio visible y efectuando al menos dos disparos antes de darse a la fuga”. La mujer declaró que le disparó directamente a ella; Hernández lo negó.
A su vez, también quedó demostrado que a los pocos días, el 23 de enero a la noche, el imputado interceptó a un menor de edad que iba en bicicleta, en Raúl B. Díaz y Esmeralda, para robarle un celular tras darle un golpe de puño.

Violencia.
La jueza de control María Florencia Maza condenó a Carlos David Gatica a diez meses de prisión efectiva, por resultar autor del delito de lesiones leves calificadas por la relación de pareja en dos oportunidades. El imputado, un oficial albañil de 24 años, admitió la autoría de los hechos.
En un legajo quedó probado que el 28 de enero de este año, a media tarde, el agresor tomó del brazo derecho a la víctima y la agredió “mediante cachetadas, golpes de puño en la cabeza y patadas, causándole lesiones en el brazo derecho y el parietal izquierdo”. En la otra causa, la jueza dio por acreditado que el 13 de septiembre, la víctima recibió un mensaje de Gatica, pidiéndole que saliera del domicilio donde estaba.
Ella lo hizo, junto a su bebé, y se encontró con el imputado, que estaba “en estado de ebriedad”. Comenzaron a discutir, él quiso golpearla en la cabeza, la mujer evitó el golpe y salió corriendo; el acusado la interceptó y le dio “un golpe de puño en el rostro y una patada”.
La damnificada fue ayudada “por unos vecinos que pasaron por el lugar, su progenitora llamó a la policía y ésta procedió a la demora” de Gatica.