“Va a ser un año muy complicado”

ATILIO BORON, PREOCUPACION POR LAS POLITICAS NACIONALES

El politólogo argentino habló sobre las decisiones tomadas desde el gobierno nacional. Además se refirió a la intervención al Afsca y la relación de Argentina con Latino América y Estados Unidos.
Atilio Borón consideró que “no fue ninguna sorpresa” que el gobierno decidiera rápidamente acciones como la intervención de la Afsca. El politólogo, sociólogo y doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de Harvard, en charla con Radio Noticias, habló ayer por la mañana de las decisiones adoptadas por el nuevo gobierno nacional y a la vez hizo pública su preocupación por las decisiones que viene tomando Mauricio Macri.
Descontento con la veloz intervención del Afsca y Aftic, estimó que “era previsible que iban a aprovechar la coyuntura de Navidad, fin de año y vacaciones para avanzar a ritmo frenético como hicieron con el Afsca”.
“No es ninguna sorpresa, va a ser un año muy complicado”, aseguró, para luego señalar que “este gobierno nos debería haber sorprendido si actuaba de otra manera, porque un gobierno que ya desde la campaña insinuaba que iba a hacer una labor un poco menos que refundacional del capitalismo argentino, no podía ser un gobierno gradualista”.
“Cuando hay una fuerza política que se propone introducir una especie de cambios, se deben hacer rápido, de golpe”, puntualizó.
Consultado por posibles conflictos en las calles, expresó que “sería raro que no los hubiera”, para añadir que “un gobierno que invade por una vocación como ésta, va a generar una resistencia”, no solamente en el terreno de la libertad de expresión”, donde consideró que “ahora se escucha una sola voz”.
Borón pidió que el gobierno funcione “de otra manera”, y consideró que las decisiones adoptadas en los últimos días “deben ser discutidas socialmente y a nivel parlamentario”.
Con respecto a las elecciones presidenciales pasadas fundamentó una tesis, la cual se encuentra en su blog oficial www.atilioboron.com.ar, en la que expresa que “el macrismo no ganó las elecciones, sino que las perdió el Frente para la Victoria”.
“A partir de ahí, eso confirma una enorme debilidad organizativa. No funcionó el FPV, no funcionó la Cámpora, no funcionaron las centrales gremiales, sino no se explican los resultados”, destacó.

Relaciones.
Borón se refirió seguidamente a la participación de Estados Unidos en la política latinoamericana y dejó en claro que lo busca Norteamérica es “recuperar un control perdido”.
“Para que ese proyecto tenga éxito, tiene que tener poderosos agentes locales. Sino hablaríamos de un imperialismo poco poderoso. Esto tiene que ver con las necesidades que tiene Estados Unidos, de una América Latina subordinada a sus intereses, probablemente más que en los 90”, explicó.
En referencia a las potencias mundiales que podrían complicar las políticas norteamericanas, señaló que “Rusia se ha recuperado de sus cenizas, por eso la atacan tanto con los precios del petróleo, y China como potencia económica aprieta también hoy a Estados Unidos, que en los años 90 era un imperio sin rivales”.
Y habló además de una “Unión Europea desvanecida, hecha trizas”.
Al volver sobre el análisis de la mirada estadounidense sobre Latinoamérica, el politólogo consideró que “ellos tienen que tener esta región controlada, saben que es muy importante porque acá está el agua, el petróleo, los minerales estratégicos, alimentos, la biodiversidad, el pulmón del planeta, ¿cómo no le van a dar importancia a esta región?”
“Ante esto -agregó- Estados Unidos ha promovido vía presupuesto y asistencia técnica a los partidos políticos de la derecha, los ha modernizado, le ha enseñado técnicas de marketing político, y esto habla de un interés muy fuerte de mantener una situación bajo control”.
Seguidamente, puntualizó que “la situación en algunos países se había tornado complicada, por la unión de Argentina y Venezuela, mientras Hugo Chávez era presidente, lo cual significó un obstáculo”.
“Ahora con Macri ya está. En su primera aparición pública salió a denunciar a Venezuela, tal como hizo Menem que salió a denunciar a Cuba”. Además, catalogó la administración nacional como “un gobierno que asume la agenda de Estados Unidos y sale a decir y actuar como Estados Unidos quiere”.
Con respecto a la participación del pueblo argentino frente a los cambios que se producen y que se pueden llegar a producir en el futuro consideró que “somos material de descarte para el nuevo reglamento económico que se viene”.
Pero advirtió que “va a haber resistencia” porque “la gente no va a aceptar de brazos cruzados una situación en la cual se la postergue y que se cancelen sus derechos”.
“Hay que enfrentar una ofensiva como esta y exigir un respeto a la Constitución, que no se está haciendo. Tenemos que organizarnos para defender las conquistas que hubo y para avanzar en las que no hubo”, sentenció finalmente.