“Vamos por buen camino”

BERHONGARAY Y EL FALLO DE LA CORTE

El diputado por el Bloque Frente Pampeano Cívico y Social, Martín Berhongaray, celebró el fallo de la Suprema Corte de Justicia que el viernes ordenó a las provincias de La Pampa y Mendoza que, con la participación del Estado Nacional, presenten un plan de obras para el uso de las aguas del Río Atuel, tras rechazar la defensa de cosa juzgada planteada por el gobierno mendocino, ya que ahora existe un “problema ambiental”. La lucha del legislador en favor de que La Pampa tuviera soberanía por el río es un tema que lo ha llevado a disertar a la Universidad de La Plata y a brindar jornadas frente a diversos estudiantes de la provincia.
Con respecto a la importancia del fallo de la SCJN, Berhongaray expresó que “creo que su mayor importancia es indicarnos que el reclamo de La Pampa va por el buen camino”.
“Muchos estábamos suponiendo que la Corte iba a abrir una instancia para que las partes concilien, que se parece mucho al plazo de 120 días que fijó para que se presente ante la Corte un programa de ejecución de obras para solucionar la problemática del Atuel. Pero sin dudas nadie esperaba la grata sorpresa de que además se haya establecido un término bien corto de 30 días para que las provincias de La Pampa y Mendoza acuerden un caudal apto para recomponer el ecosistema”, sentenció el legislador del Frepam en diálogo con LA ARENA.

-¿De cuánto debe ser ese caudal mínimo?
-La Corte no lo especifica. Les corresponderá a las partes determinarlo siguiendo como premisa de que debe ser el adecuado para comenzar a revertir el daño ambiental.

-¿Qué modifica esta decisión?
-Hay que tener en claro que no es la decisión final del litigio y que mágicamente no va a poner un punto final a las conductas abusivas que se cometen aguas arriba, pero le marca a Mendoza que acaba de perder otro round y que se sigue inclinando la balanza a favor de La Pampa. Ahora comienza una etapa donde va a pesar más el rol y las soluciones que puedan aportar los ingenieros que las ideas y estrategias de los abogados.

-¿Qué aspectos de la resolución considera de mayor relevancia?
-A mi particularmente me parece muy interesante el desarrollo que hace del concepto de cuenca hidrológica como un sistema integrado. La Corte pone el acento en la necesidad de que se respete el principio de unidad de cuenca, que no es otra cosa que entender a la cuenca y gestionarla con una visión unificadora que significa que todas las provincias condóminas deben tener injerencia y participación en las decisiones que la afecten. Y como es esperable no la limita a las cursos superficiales, sino que también incluye a las aguas subterráneas.

-¿Qué diferencia hay entre esta decisión y el fallo de 1987?
-Por empezar la del viernes no es una decisión definitiva como si lo fue el fallo de 1987, y la principal diferencia está dada porque el eje del nuevo planteo que está haciendo La Pampa se basa en un paradigma absolutamente distinto que tiene que ver con la afectación del ambiente y la violación de derechos humanos fundamentales por parte de las autoridades mendocinas, como es el derecho a la vida o a la salud.
Además por otro lado mientras el fallo del ’87 hizo un exhorto liviano a las partes a celebrar acuerdos para distribuirse los futuros caudales porque no les fijó ningún plazo, la resolución del viernes fue terminante en ponerles un límite de 120 días para que entreguen el plan que resuelva la controversia.

-¿Qué puede ocurrir si las partes no se ponen de acuerdo en ese plazo?
-Es difícil pensar que se pueda acordar en 120 días lo que no se acordó en más de medio siglo. Si vencido ese plazo no hay un acuerdo, la Corte seguirá avanzando con el expediente. Por eso creo que ahora es fundamental que La Pampa siga presionando con su equipo de abogados, con sus técnicos y con las fuerzas vivas que han cumplido un rol fundamental para hacerles ver la injusticia que sufrimos a los Ministros de la Corte.