“Vamos a tener que mirar mejor el pliego de los jueces”

“Yo voté con plena convicción, y repito que el fiscal Salinas debió ser destituido por mal desempeño e incumplimientos reiterados”, le dijo ayer a LA ARENA la diputada Silvia Larreta un día después de conocerse la absolución del fiscal general de General Pico. La legisladora, integrante del jury, además sostuvo: “Todos los testimonios que escuchamos en el juicio fueron contundentes, demasiado evidentes, pero la decisión final fue absolverlo”. “No voy a criticar los otros votos, pero claramente no los comparto”, completó.
-Pareció llamativo que, con las mismas pruebas, hubiera tantas discrepancias en los votos.
-Es cierto. Porque (el fiscal) no coordinó las tareas de los fiscales, no supervisó, no se reunió con la policía, pero…
-Pero fue absuelto.
-Fue un proceso bastante largo, con pruebas sobradas de que incumplió sus obligaciones. Eso quedó probado.
-¿Hubo una defensa corporativa de Salinas?
-No sé… Lo que sé es que la Justicia debe reflexionar. ¿Cuántas muertes más se van a necesitar? La sociedad requiere respuestas de ella. Sin ir más lejos, en las audiencias no hubo gente. Fue un claro mensaje del descreimiento que existe sobre la Justicia. Y esos mensajes hay que escucharlos. Porque lo que se juzgó fue la conducta de Salinas desde 2011, cuando con el nuevo Código Procesal fue designado fiscal general. Y quedó claro que en ese rol no funcionó bien.
-Todos los fiscales cuestionaron a su jefe, pero igual sigue en su cargo. ¿Mintieron los fiscales?
-No solo los fiscales dieron cuenta de los incumplimientos de Salinas, sino también la policía (más precisamente al ex jefe de la Brigada, Pablo Gandino). Lo que dijeron ellos es la verdad, no dejando dudas sobre la reiteración del mal desempeño. El resultado de esa reiteración fue la inorganicidad de las fiscalías. Porque es cierto que, lamentablemente, Sofia (Viale) estuvo muerta desde el primer día, pero ello no invalida que el fiscal general -como jefe de los fiscales- no hizo lo que tenía que hace.
-Usted habló de los mensajes de la sociedad. ¿Cómo se revierte ese pensamiento?
-Haciendo un mea culpa. El Poder Judicial tiene que plantearse en qué se equivocó y qué quiere cambiar. Un testigo (el juez de audiencia de General Pico, Alfredo Alonso) dijo que había que esperar cinco años para amoldarse al nuevo Código. ¿Por qué hay que esperar cinco años? No es que sea ansiosa, pero no pueden dilatarse así los procesos por más que siempre haya reticencia a los cambios y, en este caso, esos cambios hayan sido bruscos.

“Fue para justificar”.
-Los votos de la mayoría pusieron énfasis en que mal pudo haber incumplimientos y negligencias si, en más de dos años, el procurador Mario Bongianino no sancionó a Salinas. ¿No fue eso una transferencia de responsabilidades cuando al que se juzgaba era al fiscal?
-Coincido con ese pensamiento. Fue querer tirar la mochila para otro lado para poder justificar la conducta del imputado. Como usted dijo, no se juzgó a Bongianino, haya tenido o no razón porque ese es otro tema, sino a Salinas. Y no se trataba de si le gustaba o no el nuevo Código o si le costaba adaptarse, sino de evaluar si había cumplido con la ley.
-Lo que pasó, ¿llevará a los diputados a tener una mirada más profunda cuando tengan que aprobar pliegos de magistrados y funcionarios judiciales?
-Seguramente que sí. Yo tengo poca experiencia en la Cámara, apenas dos años, pero es indudable que habrá que mirar mejor al momento de elegir porque nosotros también somos responsables. Acá hay varios eslabones, y los legisladores tenemos nuestra responsabilidad cuando aprobamos un pliego. Deberemos ser más exigentes, averiguar mejor los candidatos y conocer en profundidad qué mirada tienen de las cosas.
-¿El Superior Tribunal de Justicia necesita un recambio generacional?
-No sé si generacional, pero sí una mirada distinta hacia la sociedad, hacia las exigencias que ella plantea. Estos son juicios políticos y no administrativos, donde lo que se juzga es si un funcionario está cumpliendo con lo que exige la Constitución. Acepto que pueda costar adaptarse a los cambios, pero hay que ‘aggiornarse’ y asumir responsabilidades. No es poca cosa ser jefe de los fiscales en una ciudad como General Pico.
-¿Le sorprendió el resultado de la votación?
-Sí, porque durante todo el proceso, viéndolo desde adentro, intuí que Salinas iba a ser destituido. Me sorprendí casi al final del proceso. Por lo que iba viendo era como que no se podía votar de otra manera que no fuera la destitución.
-Un funcionario judicial de nivel dijo que “si no echan a Salinas, no echan a nadie”. ¿Está de acuerdo con ese pensamiento?
-Si eso lo dijo alguien del Poder Judicial, qué más puedo decir yo…