Vecinos reclaman por impugnaciones

Dos jóvenes cuyas parejas fueron beneficiadas con una vivienda social del IPAV, fueron impugnados. Disconformes con lo actuado, denunciaron la situación ante LA ARENA y pusieron sus casos en manos de abogados.
Hasta la redacción de este diario llegaron Marisa Llanos y Daniel Merlo, ambos parejas de beneficiarios que fueron impugnados y se encontraron en el IPAV con la misma situación. Inicialmente, Llanos relató su caso.
“Le tocó la casa a mi pareja, Cristian Escudero, que estaba inscripto hace ya cinco años. Salimos en el listado, presentamos la documentación y nos dijeron que estaba completo el expediente”, relata la joven de 30 años.
Aseguró que el viernes se acercó hasta el club Belgrano donde se realizó el sorteo de la ubicación de las viviendas y no los nombraron. “Me acerqué a preguntar y me dijeron que estábamos impugnados, pero no me indicaron el porqué y me instaron a que vaya al IPAV”, reconoce la damnificada.
El lunes se acercó hasta la sede, donde le informaron que los documentos se encuentran en el área de asesoría y que debía esperar a que los atienda la suplente del renunciante gerente de Planificación y Adjudicaciones, Raúl Kallinger, Claudia Carbonell. “Hoy (por ayer) estaba en General Pico”, así que le indicaron a la joven que regrese otro día.
Llanos relató que su pareja de 29 años, posee una discapacidad del 85 por ciento y tienen en común una hija de 14 años. Reconoció no sólo no haber sido notificada de la impugnación, sino que desconoce los motivos de la decisión.
Por esa razón, consultó al letrado Javier Torroba, que la asesorará al respecto.

Disgregación.
Por otro lado, Daniel Merlo denunció una situación similar. El joven alquila una vivienda en la intersección de las calles Jujuy y Duval, que el pasado 20 de febrero sufrió una inundación de 20 centímetros de agua en su casa y que, actualmente tiene la tenencia provisoria de sus dos hijas de 3 y 6 años.
En el caso de Merlo, su mujer Romina Lescano resultó favorecida en el sorteo, luego de cuatro años y medio de estar anotada. Relató que en el último llamado del IPAV se reempadronaron, pero al cabo del tiempo, su pareja se fue de la vivienda.
En ese ínterin, las asistentes sociales del IPAV realizan la visita correspondiente a Lescano, quien les explicó que su pareja tenía la tenencia provisoria de las menores y les indicó que visiten a Merlo. Las asistentes así lo hicieron y le pidieron al joven un documento de Defensoría, donde se explicite la situación con sus dos hijas y la separación de su cónyuge.
El pasado jueves, Merlo relató que se acercó a entregar ese documento al IPAV y allí le notificaron por carta que debido a “la disgregación del grupo familiar se causa la baja de los interesados de la lista de preadjudicados”. Con la situación latente, personal del IPAV le dijo a Merlo que realice un descargo por escrito, situación que lo llevó a asesorarse con el abogado Omar Gebruers y el lunes mismo, Merlo presentó la nota.

Sin respuesta oficial
Los funcionarios a cargo del Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda no atienden a la prensa. Una cronista de este diario se dirigió en varias oportunidades al edificio gubernamental y otras veces ha intentado la comunicación telefónica sin éxito.
La realidad parece indicar que no se pretende informar sobre las impugnaciones de viviendas otorgadas y tampoco aportar claridad al proceso. Claudia Carbonell, suplente del renunciante Kallinger, se encontraba ayer mismo en la sede, pero tampoco atendió a LA ARENA.
Otra imagen que golpea: con el fuerte frío que azota la ciudad, la guardia policial que vigila la entrada sólo permite el acceso al establecimiento en grupos de tres o cuatro personas, mientras que los demás interesados en realizar algún trámite deben esperar en el exterior.

“Le dieron la casa a gente de Toay”
Juana Inés Macedo tiene 51 años y está casada con Oscar Alberto Stiembauer, de 39. Su esposo tiene una hija de un matrimonio anterior, recuperada de su madre por abandono de persona, a través de la Justicia provincial. No tienen donde vivir porque la casa que habían prometido para ellos, se la entregaron a gente de Toay.
La versión de Macedo apunta a que la progenitora de la niña que fuera abandonada y recuperada por su padre y ella misma, tenía una casa otorgada por el Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda (IPAV), en el barrio Santa María de La Pampa. Según relató la afectada, tomaron conocimiento de que la madre de la menor alquilo la casa a gente de la vecina localidad de Toay.
Entendiendo la ilegalidad de la situación y la falta de vivienda del matrimonio, que actualmente vive con un hijo de Macedo en un pequeño departamento, realizaron las denuncias pertinentes ante la policía y ante el IPAV.
Desde el ente gubernamental, les aseguraron que presentando toda la documentación en orden, esa vivienda alquilada, les sería otorgada a ellos ya que entendían que la principal destinataria de la vivienda sería la menor. Finalmente y tal como informó Macedo a LA ARENA, “la casa se la dieron al inquilino, que es de Toay”.
Ayer por la mañana, su marido se encontraba realizando el reclamo pertinente en la sede del instituto, ubicado en Argentino Valle y Las Heras. “No entiendo nada, supuestamente la casa era para la nena y ahora se la quedó el inquilino”, dijo angustiada Macedo.
En su relato, aseguró que el IPAV tiene registro de la situación desde comienzos del pasado año. Ahora, esperan una solución de parte de las autoridades.