Vendado y golpeado

EL TESTIMONIO DE CANCIANI

También declaró ayer Jorge Luis Canciani, quien se desempeñaba como empleado estatal y fue detenido en su oficina donde realizaba tareas relacionadas sobre el desarrollo del parque industrial de General Pico. Estuvo privado de la libertad durante quince días.
Primero fue alojado en la comisaría de Pico y al otro día fue trasladado a la Unidad 4 y retirado en tres oportunidades. Dos de ellas a la Seccional Primera de esta ciudad donde fue ingresado con los ojos vendados y la tercera a la Brigada de Investigaciones.
Cuando fue detenido, según contó en el juicio, era estudiante de la UTN de General Pico.
“Un día llegaron a la oficina, policías y me preguntaron si conocía algunos compañeros, entre los que estaba Raquel Barabaschi, y les dije que sí. Me subieron a un auto, fuimos a la casa de ella y ahí nos metieron a la comisaría”, relató.
“A la madrugada nos trajeron a Santa Rosa en carros de asalto, eran 50 ó 60 personas, seguro. Las mujeres fueron a la Primera y los hombres a la Colonia Penal. No nos decían nada, y a la mañana siguiente nos llamaron a Calvo, Cortada y a mí y nos trajeron a la Primera. Logramos ver ahí a varios compañeros, entre los que estaban Audisio, Raquel, Rosalín Gancedo y a la noche de a uno nos fueron vendando los ojos y nos llevaron al primer piso”.
Canciani fue indagado allí sobre “cosas de las que no teníamos idea, dónde teníamos las armas, qué hacíamos en la universidad. Nos empezaron a golpear con guantes aparentemente, porque cuando llegamos a la Colonia Penal no teníamos ninguna marca, pero aparecieron a los diez días. Eso lo hicieron tres veces, la tercera nos separaron y a mí me llevaron a la Seccional de la calle Raúl B. Díaz donde hice una declaración normal, la policía me trató bien, me dijeron si quería hablar con mis padres pero no pude hacerlo porque ellos no tenían teléfono y volví a la Colonia Penal donde estuve diez días más”.
Canciani dijo que no pudo identificar a ninguno de sus torturadores porque estaba vendado, y en la Colonia Penal fue revisado por un médico. Además, recordó que Luis Baraldini citó a todos los padres y les aconsejó que cuidaran a sus hijos.
Consideró que fue detenido por la militancia universitaria y señaló que la UTN fue intervenida por la Universidad de Bahía Blanca y se mandó un decano “normalizador”.
“Se hablaba de la gente de Aragonés que estaba de acuerdo con la intervención, nos trataban de zurdos y esas cosas”, añadió.
Cuando recuperó la libertad, lo hizo junto a otras 20 personas.