Verna echó al jefe de los amotinados de la policía en 2013

EL ALZAMIENTO QUE CONMOVIO A LA POBLACION FUE ENCABEZADO POR UN CABO PRIMERO

Hizo campaña por Verna en 2015 y festejó con Mac Allister hace dos semanas la victoria de Maquieyra. Ahora, el líder del levantamiento policial que mantuvo en vilo a la provincia denuncia ser víctima de una “traición”.
“La traición ya fue firmada por este gobernador”. Con esa frase, el cabo primero de la policía de La Pampa, Guillermo Julián Giménez, dio a conocer el decreto del ejecutivo provincial que lo dejó afuera de la fuerza por haber encabezado en diciembre de 2013 el levantamiento policial en la provincia de La Pampa.
La palabra “traición” utilizada por Giménez no es inocente y tiene un sentido estrictamente político: en el año 2015, cuando Verna era candidato a gobernador, el ahora exonerado hizo campaña por el regreso del ingeniero a la Casa de Gobierno. En pasiva y de civil, pudo vérselo en varios actos del Partido Justicialista, mezclado a veces con militantes de Convergencia Peronista.

Abrazo con el “Colo”.
Dos años después de la campaña del PJ, Giménez revista en otras filas. Semanas atrás, cuando Martín Maquieyra ganó la interna en las PASO del frente Cambiemos, el policía festejó en la Fundación Pensar y posó abrazado al secretario de Deporte de la Nación, Carlos Javier Mac Allister. Los tiempos cambiaron.
El decreto por el que Verna destituyó a Giménez es el 2739/17 y se sostiene en que, de acuerdo a la norma jurídica de facto que rige a la Policía de La Pampa, el efectivo ya pasó más de dos años en “pasiva” por lo que es obligación del Estado provincial darle la baja definitiva.
El año pasado y a principios de 2017, la provincia notificó la destitución de los imputados, medida que fue apelada pero que, se sabe ahora, no llegó a buen puerto. Mientras tanto, Giménez y otros trece compañeros esperan el juicio oral y público por el delito de sedición que, se estima, llegará en los próximos meses.
Vale recordar que el 1 de agosto de 2014, tras concluir la investigación preliminar, el fiscal Guillermo Sancho acusó formalmente a 14 policías y pidió la elevación a juicio por el delito de sedición por el acuartelamiento de diciembre de 2013.

“Rajarnos de a uno”.
Las redes sociales suelen ser los canales de comunicación preferidos para el grupo de policías imputados por sedición. De hecho, la destitución de Giménez se conoció por Facebook luego de que posteara en su perfil de esa red social dos fotos del decreto de Verna con el siguiente mensaje: “Un motivo más para seguir adelante y tratar de que gente como la que nos gobierna, las cuales ayudamos dando nuestro apoyo, nos incumplieran y nos mintieran con sus promesas (…) desde sus ministros y diputados, como de la actual cúpula policial. No me enoja, ya que personalmente tomé la decisión de hacer un cambio”, escribió en su perfil de Facebook.
“La traición ya fue firmada por este gobernador. Les dejo mis saludos y mis más sincera advertencia que hoy más que nunca estén atentos porque la palabra poco valor tiene para estos personajes”, agregó.
El primer comentario vino de otro de los acusados: “La idea de éstos está clara, es rajarnos de a uno, y lo están haciendo así, primero fue Martín, después Monte, después López, este último dieron marcha atrás, ahora vos, y así seguirán”, escribió, indignado, Luis Bruno.