“Yo nunca fui un montonero”

Es de esas personas que a muchos les caerá muy bien, y que otros observarán de reojo. En realidad, a él no parece importarle demasiado. Reivindica su condición de peronista, aún sin estar hoy afiliado.
Darío Hernández es diputado provincial, y antes fue intendente de su pueblo, Jacinto Arauz. Pero, y además, Darío (así lo llaman, y él no exige que le digan “diputado”, título con el que algunos se regodean) es a su manera un verdadero personaje.
Transcurrió su infancia en Jacinto Arauz, hizo la primaria en la Escuela 33, y el secundario hasta tercero en General San Martín. Después lo completó en Bahía Blanca, cuando fue a jugar al fútbol en el Club Liniers.
Le faltaron cinco materias para recibirse en Ingeniería Química. “Di clases como ayudante de las cátedras de Química Tecnológica e Introducción a la Química, pero el tema político se había puesto muy complicado (ya militaba en la JUP), y no pude terminar”.
Su papá era Fernando Elio, y la madre Estela Bertín. El padre era herrero, hombre muy trabajador que tuvo la desgracia de quemarse en un incendio en su galpón. Estuvo 11 meses en el Instituto del Quemado en La Plata, “y el doctor Juan José Favaloro, hermano de René, le salvó la vida…”, rememora Darío. La madre murió hace poco a los 89 años y el padre tenía sólo 72 cuando falleció.
Se casó con Graciela -fallecida hace un par de años-, tuvieron tres hijos: Rodrigo, quien tiene una hija que se llama Ana Paula, es ingeniero electrónico, y trabaja en Santa Rosa; Paula Andrea, es periodista y tiene dos hijos, Matías y Renzo, y Fernando, licenciado en Informática y trabaja para una empresa de EE.UU., que vive en Jacinto Arauz, y también hace cerveza artesanal.

La política y el fútbol.
Comenzó su militancia a los 12 años al escuchar a su padre hablar de Perón, en oportunidad de las elecciones ganadas por Frondizi, con el peronismo proscripto. “Ahí empecé a leer mucho sobre Perón, y en 1968 inicié la militancia en Bahía Blanca”.
Estuvo presente en Ezeiza, “el 17 de noviembre cuando llegó el General, y también el 25 de mayo del ’73, cuando Héctor Campora asumió la presidencia”. En la Universidad de Bahía Blanca fue miembro de la conducción de la Juventud Universitaria Peronista.
En el fútbol dicen que era bueno de verdad. Ya a los 14 años debutó en la primera de Villa Menguelle; a los 16 se fue a Bahía Blanca y jugó en la primera de Liniers; disputó torneos regionales; y también se desempeñó en el ’73 en Olimpo de Bahía Blanca. Más tarde volvió a Arauz, y tuvo un paso por el rival de siempre, Natura, para terminar su carrera en Villa Menguelle a los 33 años.

“Nunca fui montonero”.
Si algo no se le puede negar es su condición de peronista, y si bien no son pocos los que creen otra cosa asegura que “nunca” fue montonero, y que no sabe “lo que es tirar un tiro. Nunca tuve un arma en mis manos, aunque conozco que se decía eso”, admitió.
Para Darío, la JUP “era la expresión de superficie de Montoneros, quienes conducían la estrategia revolucionaria del peronismo; estaba también la UES, (Unión de Estudiantes Secundarios); la Juventud Peronista de las Regionales y la Juventud Trabajadora Peronista. Me considero parte de ese andamiaje político, aunque tuvo muchas diferencias. Tuve discusiones muy fuertes al interior de la agrupación por el asesinato de José Rucci, y me opuse fuertemente a continuar con las armas durante el proceso democrático. Consideró que las organizaciones armadas sirvieron sí para la vuelta de Perón, para que hubiese elecciones libres, pero no para dirimir los conflictos mediante las armas en el Gobierno democrático, que era el gobierno del peronismo”.
Agregó que no fue escuchado, “y me tocó en un plenario en la Universidad, decir que los que estaban con esta tesitura debían pasar a la clandestinidad, y los otros, que no estábamos con esa tesis, ‘borrarnos’ porque de acá nos borran a todos. Muchos compañeros no le dieron importancia a esto y luego desaparecieron, y la cúpula de Montoneros fue responsable de muchas muertes que hubo en esa época”.

Los cargos que ocupó.
Darío Hernández fue concejal en Jacinto Arauz, intendente de 1995 al 2003, y luego diputado provincial. Entre 2011 y 2014 por Comunidad Organizada, que se armó en un Frente con el Partido Pueblo Nuevo, con el Partido de los Rodríguez Saá. En 2015 accedió por el Frente Renovador, apoyando la candidatura presidencial de Sergio Massa.
En 2007 lo desafiliaron del PJ “por estar en contra de Cristina Fernández y apoyar a Rodríguez Saá, como presidente de los argentinos. Sigo siendo peronista, nunca dejé de serlo, porque para ser peronista no es necesario estar afiliado; sí hay que tener sentimiento y no robar”, asegura.

Duro a los “k”.
Sin eufemismos sostiene que “los Kirchner son ladrones. Basta saber que en 1992 el gobierno nacional les dio a las provincias petroleras por la privatización de YPF las regalías que les debían: La Pampa recibió casi 200 millones de pesos, y el gobernador Marín planteó que debían usarse para los gasoductos troncales y domiciliarios para todos los pampeanos. ¿Qué hizo Néstor Kirchner? Se llevó los 700 millones afuera y aún no se saben dónde está la plata de los santacruceños”,dijo.
Criticó ácidamente al gobierno de Oscar Mario Jorge, que “fue aplaudidor, pero aplaudió de gusto, porque a La Pampa no le dieron nada”.
Después señaló que no fue benévolo con Carlos Verna en la campaña. “Se lo dije personalmente a él” -aseveró-, pero hoy está entusiasmado con la propuesta vernista “de privilegiar el empleo privado por sobre el público. Ahora que dice que va a favorecer la actividad productiva privada, que armó el Ministerio de Desarrollo Territorial, estoy colaborando”, explicó sobre su cambio de parecer.

Macri, insensible.
Calificó de “insensible” el gobierno de Mauricio Macri, que “tomó algunas buenas medidas como sacarle algunas retenciones al sector agropecuario, que es bueno para La Pampa porque se produce carne y cereales, o sacarle el cepo al dólar; pero hubo otras medidas muy malas para el sector del trabajo, porque el aumento de la energía, de los servicios, del gas, del combustible, está empobreciendo a todos y a mucha gente no le alcanza para comer”.
Sobre el final dejó una definición: “Me gustaría que todo el ambiente político se llenara de gente honesta, que los delincuentes no estén más”. En ese sentido dijo que hace poco presentó “un proyecto para reivindicar a Arturo Illia. Todos los gobiernos, provinciales, municipales y nacionales debieran tener un perfil como el de Illia: honestidad, humildad, sensibilidad”, cerró.

Día por Memoria, Verdad y Justicia.
El diputado Darío Hernández presentó en la Legislatura provincial un proyecto para que se establezca un día en La Pampa “por la Memoria, verdad y justicia”,
En ese sentido, al fundamentar su iniciativa el legislador recordó que “en Jacinto Arauz el 17 de julio de 1976 hubo una toma del pueblo, por parte de militares, junto con efectivos de la policía de la provincia de La Pampa”.
En esa jornada Jacinto Arauz se vio invadida de tanques, con camiones, allanando todas las casas: “Una barbaridad”, se metían y después preguntaban cómo se llamaban y se llevaron así una gran cantidad de personas que trabajaban en el Colegio Secundario ‘José Ingenieros’, profesores e integrantes del Consejo de Administración. Era un colegio privado que se fundó porque no había ningún colegio secundario estatal, así que de privado no tenía nada”, recordó Hernández.
Amplió señalando que “era una colaboración de todos los padres para con los hijos, para que pudieran estudiar y no tener que trasladarse hasta General San Martín, como ocurría antes. El rector del pueblo, se tuvo que ir, porque muchos quedaron muy mal por todo lo ocurrido, y por ejemplo el doctor Pozogrado, médico veterinario, había perdido su trabajo por este allanamiento, en la Cooperativa Agropecuaria”.
Cuando Darío Hernández fue intendente de Arauz le dio un lugar en la municipalidad, en virtud de lo que le había ocurrido ese fatídico 17 de julio de 1976. “Por lo tanto, tomando ese suceso en La Pampa, de tanta injusticia, propuse que ese día sea el de los Derechos Humanos, para que nunca más ocurra algo así, en nuestra provincia”.

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