Absolvieron a Alcala por la causa de los “recorridos inflados”

La Justicia Federal absolvió ayer al ex intendente de Santa Rosa Néstor Alcala y al ex secretario de Obras y Servicios Públicos, Jaime Sterin, en la causa por los “recorridos inflados” de la empresa que durante la primera parte de aquella gestión prestó el servicio de micros urbanos en la capital provincial.
La decisión estuvo a cargo del Tribunal Oral Federal de Santa Rosa, con las firmas de los jueces José María Triputti, Marcos Aguerrido y Pablo Díaz Lacava, quienes argumentaron que no se pudo demostrar la comisión de un delito ni un perjuicio al Estado en la maniobra. Se trata del mismo tribunal que tiempo atrás había considerado que la causa estaba prescripta, pero luego debió reflotarla ante la apelación que presentó la fiscalía.
El caso fue denunciado en su momento, entre los años 2003 y 2007, por el bloque de concejales del Fregen, que integraban Claudia Giorgis -actual concejala del Frepam- y Alfredo Carrascal -hoy presidente del Consejo de Administración de la CPE-. De acuerdo a sus sospechas, El Indio declaraba más kilómetros recorridos, con la complicidad de las autoridades municipales, para cobrar un monto mayor del subsidio que Nación otorgaba para el transporte público urbano de pasajeros.

Más procesados.
Por la causa, además de Sterin y Alcala, estuvieron procesados el titular de la empresa, Diego Carlos Osorio y otro ex funcionario de aquella gestión municipal, Arturo Ripa. Ambos fallecieron antes de la elevación de la causa a juicio.
En los fundamentos del Tribunal, redactados por Triputti y acompañados por los otros dos magistrados, se deja en claro que solo se pudo probar la existencia de “errores” en los recorridos, los cuales fueron “analizados y corregidos”. “Se puede pensar solamente en errores efectuados en la órbita del Municipio investigado, pues para ser delictivas se necesita algo más que declaraciones y documentaciones agregadas”, dice la sentencia.
A su vez, los jueces argumentaron que la fiscalía no pudo acreditar cuál fue el dolo de las autoridades municipales de entonces. Añadieron, además, que la pericia no pudo demostrar cuál había sido el perjuicio al Estado, ni que Alcala y Sterin se hubieran prestado dolosamente a convalidar los “errores” de El Indio.