Acusan a los detenidos de intento de homicidio

ASALTO A UNA ANCIANA

El aberrante hecho de robo que sufrió una mujer de 86 años en su departamento del barrio Calfucurá tiene a dos sospechosos que ya fueron detenidos y acusados formalmente por la Justicia. Se trata de Melany Martínez y Pablo O’lery; quienes fueron aprehendidos el domingo por la noche.
El hombre fue detenido tras un procedimiento en una casa situada en la esquina de Fiorucci y pasaje Solaire de esta ciudad. Mientras que la detención de la mujer se dio en una vivienda de la calle Manso. Esta última habría trabajado para la víctima y según la investigación sería la autora de planear el ataque.
De esta manera, el fiscal de Delitos Contra la Propiedad y Juicios Directos, Facundo Bon Dergham, acusó ayer a los dos sospechosos de “Homicidio, criminis causae, en grado de tentativa” y caratuló el episodio como un robo doblemente calificado por las lesiones causadas, atento de que se utilizó un arma (una barreta de hierro).
Según su investigación inicial, ambos son coautores del asalto al departamento de Felisa Acevedo, la mujer que fue hallada por su nieta el viernes por la noche en momentos que se encontraba tendida en el suelo de su departamento. Estaba inconsciente y llevaba allí más de 24 horas. Acevedo resultó con varias heridas pero una de ellas muy grave, un golpe fuerte en su frente ocasionado en principio por una barreta. Tras el ataque la mujer fue hospitalizada y hasta ayer permanecía internada en Terapia Intensiva del hospital Lucio Molas. Su estado es crítico.

Audiencia.
Bon Dergham acusó a los detenidos ayer por la tarde a través de una extensa audiencia que tuvo lugar en la Sala Nº 2 de la Ciudad Judicial. El juez fue Gabriel Lauce Tedín; mientras que Pablo De Biasi ofició como defensor de Martínez. Para O’lery, la defensora oficial fue Silvina Blanco Gómez -quien reemplazó a Carlos Pérez Funes, abogado elegido por el acusado, pero que no pudo concurrir a la audiencia-.
En dicha formalización el fiscal acusó a ambos de haber sido partícipes del hecho de robo ocurrido el miércoles pasado en un departamento de la calle Garibaldi al 780 y que tuvo como víctima a Felisa Acevedo.
Según su exposición “ingresaron al departamento con intenciones de causarle la muerte. Martínez era conocida de Acevedo -asintió el fiscal- y la golpearon varias veces, le provocaron varias heridas y la golpearon también violentamente en la frente con una barreta. Revolvieron todo y robaron dinero, joyas y un crucifijo”. Luego aseguró que ambos huyeron a bordo de una camioneta Ford F-100, propiedad del acusado.
En este sentido y luego de describir los pormenores del asalto, el fiscal pidió algunas medidas probatorias, como así también una rueda de reconocimiento (sólo en el caso de O’lery) con un joven conocido de Martínez que fue quien declaró ante la Brigada de Investigaciones y así lograron las detenciones.

Declaración.
Además solicitó una prueba testimonial de carácter anticipado para poder tomarle declaración a la víctima en el hospital, en el momento que fuera posible. La misma prueba pidió para dos testigos (el joven) y otra mujer, que también relató actitudes de Martínez posteriores al ataque. En este sentido solicitó la apertura de teléfonos celulares secuestrados, agendas de la víctima, un chip, un CPU y el análisis de ADN sobre toallones, zapatillas, un repasador, la camioneta del sospechoso y un GPS, entre otros elementos que podrían servir a la causa.
En cuanto al botín, Bon Dergham aseguró que no se conocía la cantidad de dinero que hurtaron, pero indicó que en la casa de O’lery hallaron un fajo de 10 mil pesos que serán cotejados con el perfil genético de la víctima. Luego de concluir con su exposición, el letrado describió que se trató de un hecho “sumamente violento” y que el testigo aseguró que ambos acusados llegaron a la casa de Martínez “alterados y bañados en sangre”.
Finalmente solicitó al juez la prisión preventiva hasta el fin del proceso ya que cree posible que exista peligro de obstaculización en la causa, la posibilidad de que influyan en la declaración de los testigos o que se den a la fuga.

Defensas.
Por su parte el defensor Pablo De Biasi se opuso a la prisión preventiva de Martínez y pidió que se le otorgue arresto domiciliario. Fundamentó sus solicitud en que Martínez “padece de Leucemia, además es madre de tres niños menores de edad”. Aceptó que se le hagan pruebas, pero no de sangre -por la enfermedad- y puso como posibilidad que le extraigan saliva. También apeló la apertura de celular y solicitó que los testigos declaren cuando se lleve a cabo el juicio. En tanto dijo que “en su domicilio -en el de la acusada- no hallaron elementos que la impliquen como autora”.
En este sentido Blanco Gómez adhirió a los pedidos de De Biasi en beneficio de su ocasional defendido. También aseguró que O’lery cumplió (en el año 2012) una pena y que “no quiere volver a vivir esa experiencia”, por lo cual pidió el arresto domiciliario, fundamentado en que es padre y único sostén de familia. La restricción de acercamiento y contacto sobre los testigos también fue una opción fundamentada por la letrada.

Reintegro.
Cuando los defensores concluyeron con sus palabras ocurrió un hecho inesperado -o al menos nadie de los presentes creían que sucedería-. En ese momento Pablo O’lery tomó el micrófono en plena audiencia y pidió hablar. El muchacho sólo quiso aclarar una cuestión: “con respecto al dinero que hallaron en mi casa debo decir que eran 7.800 pesos y no 10 mil y corresponden a la venta de un auto. El dinero esta destinado a mis hijos, por lo tanto si voy a ir detenido pido que se los reintegren porque sino no tienen con qué comer”, manifestó.
Finalmente el juez hizo lugar a los pedidos del fiscal y los dos acusados estarán detenidos hasta el 3 de febrero próximo, cuando concluya el proceso de investigación.

Acusación previa
Según pudo saber este diario, Felisa Acevedo había denunciado (o acusado) a Martínez en una oportunidad anterior y también por robo. De acuerdo a los datos de personas cercanas a la familia, la joven le habría sustraído un par de anillos valiosos. Sin embargo no se pudo corroborar la existencia de un denuncia en la comisaría; sino que todo parece indicar que la acusación fue más bien en el ámbito familiar. Por otra parte se supo que O’lery, luego de que ocurriera el asalto, puso en venta su camioneta Ford F-100. Lo hizo a través de las redes sociales y pidió $ 100 mil.