Alertan peligro de derrumbe de antena

GREMIO TELEFONICO DENUNCIA VACIAMIENTO Y 110 DESPIDOS EN LA PAMPA

Se trata de la estructura que se encuentra en Ataliva Roca, en el radio urbano. Según el sindicato, la desinversión es consecuencia de la fusión Cablevisión-Telecom que autorizó el gobierno de Mauricio Macri.
JUAN JOSE REYES
El Sindicato de Obreros y Empleados en Telecomunicaciones pampeanos se reunió hace unos días con los concejales santarroseños para denunciar que la multinacional Telefónica-Movistar inició una etapa de vaciamiento y desinversión en La Pampa, para operar estratégicamente con Claro. Afirmó que no hará inversiones en la provincia hasta 2024 a causa del daño económico de la fusión Cablevisión-Telecom. Denuncian que hay 110 empleados que penden de un hilo y retiros voluntarios sin reposición. En lo regional lo grave apunta a que las estructuras de soporte de antena siguen sin mantenimiento y en Ataliva Roca “están en peligro de derrumbe por la falta de mantenimiento”.
Al parecer el proceso de desinversión de la multinacional española comenzó a aplicarse, salvo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, La Plata, Mar del Plata, Mendoza y Neuquén. Apunta en La Pampa a que esto se verá reflejado en la no realización de obras de fibrado para mejorar la conectividad y poder competir con el monopolio que se viene. Advierten que tampoco se invierte en telefonía móvil al no incorporar radio bases que permitan que no se caiga el sistema y que “los planteles de exterior están en estado deplorable” y que no cubren la expansión demográfica de Santa Rosa y General Pico como zonas cabeceras.

Fuertes denuncias.
En el encuentro el titular del gremio telefónico pampeano, César Montes de Oca, habló sin tapujos ante los ediles sobre el “vaciamiento empresario” que se insinúa en la provincia. Afirmó allí que las estructuras de soportes de antenas sin mantenimiento son un peligro. Hizo referencia a un “posible derrumbe muy similar a lo ocurrido en General Pico con una torre de 70 metros en 1993, pero en Ataliva Roca. Si bien trabajadores de la empresa privada (Martín) comenzaron a desmantelar mediante el uso de grúas a la vieja antena de telefonía ubicada en el playón de la terminal de ómnibus local para quitarla del radio urbano, poco y nada ha cambiado y el peligro sigue vigente.
También el gremio pelea por defender 110 puestos de trabajo que están en peligro; retiros voluntarios del personal que no reponen y a los trabajadores tercerizados con “salarios miserables”. También hablan de “acoso laboral, discriminación, persecución sindical, desidia e intransigencia en la cadena de mandos en Telefónica-Movistar”. Afirman que “en su desvelo por la fusión Telecom-Cablevisión, hacen estrategias con la operadora Claro generando políticas comerciales que favorecen a la competencia y que desarrollan estrategias de alianzas con Pymes locales (cooperativas) que invirtieron en llegar al cliente con fibra óptica”.
Clarín y Macri no recibieron buenas noticias ya que el peronismo en las comisiones del Senado volteó hace unos días la llamada “Ley corta de Telecomunicaciones”. Si bien Cambiemos metió presión, el bloque que responde a los gobernadores entre ellos La Pampa, pidieron cambios que el oficialismo no concedió. Queda abierta la opción en 2019 para que Clarín busque la otra media sanción del Congreso y vender cuádruple play.

La madre de las batallas.
Lo que impugna Telefónica es la decisión oficial de darle luz verde a la mayor operación de concentración económica del sector con exigencias de desinversión que considera leves. La fusión, a mediados del año pasado, de Telecom y Cablevisión concentra el 60% del mercado de banda ancha fija, un 40% de la televisión paga, otro 40% de telefonía fija y un tercio de la telefonía móvil, pero además comparten accionistas con el Grupo Clarín, el mayor proveedor de contenidos audiovisuales del país. Por lo tanto, tienen una fortaleza evidente.
Al parecer hicieron caso omiso a la exigencia de la devolución de espectro radioeléctrico, que comparte y la cesión de 140 mil clientes de internet de Arnet (ADSL) en 28 localidades donde se superponía con las redes de Fibertel, cartera que ya fue vendida a la firma Universo Net. Por la Ley Corta, Telefónica de Argentina se presentó ante la Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial para cuestionar la resolución que habilitó la fusión entre Cablevisión y Telecom. Impugnó la operación ante la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC), la secretaría de Comercio y el Ministerio de la Producción, pero como no obtuvo respuesta finalmente decidió acudir a la Justicia y un pedido urgente al ministro de la Producción Dante Sica ante la falta de respuesta del organismo antimonopolio.
Al parecer todo sigue en saco roto y Telefónica por orden de su casa matriz empezó un proceso de desinversión y vaciamiento hasta logran una alianza estratégica con Claro ya que ni siquiera ha intervenido la Auditoría General de la Nación (AGN) y la Sindicatura General de la Nación (Sigen). Al parecer la desinversión de la trasnacional española ya ha comenzado a sentirse en La Pampa.

“Las empresas no hacen mantenimiento”
“Nos genera mucha preocupación que se esté hablando de colocar antenas en plazas o centros recreativos donde concurre mucha gente”, sostuvo el secretario general del gremio telefónico pampeano, César Montes de Oca, en diálogo con LA ARENA sobre la polémica generada en la Municipalidad santarroseña por la colocación de antenas en espacios públicos de la ciudad por parte de empresas de telecomunicaciones. “Más allá de que sean espacios públicos o privados, el riesgo es el mismo”, sostuvo.
Montes de Oca comentó que la visita del Sindicato al Concejo Deliberante fue seguida con interés por los ediles, que desconocían muchos aspectos técnicos del tema.
“Ellos les pidieron el número de antenas al Enacom, y no se los dieron; después se lo pidieron a la Cicomra, y tampoco le quisieron decir; y después fuimos nosotros y les dijimos acá tienen el plano con cada una de las antenas que hay en Santa Rosa”, relató el sindicalista.
Según precisó, las torres existentes en Santa Rosa son 13, un número que a su juicio es insuficiente para brindar un buen servicio telefónico, y prueba de ello es la mala calidad que tiene esta prestación. “Si tenés pocas torres, necesitás darle más potencia a las antenas, por eso es necesario aumentar el número de torres”, explicó. Al aumentar el número de torres, la radiación que emite cada una es menor.

“Sin mantenimiento”.
“Esto es como una autopista -graficó Montes de Oca-: si vos ponés más cantidad de autos pero no aumentás los carriles, el tránsito se complica”. La intención de las empresas de telecomunicaciones es utilizar estas antenas no solo para telefonía celular sino tamién para servicios como transmisión de datos y televisión.
El problema de incrementar el número de torres “es que las empresas no hacen mantenimiento y eso fue lo que le dijimos a los concejales, que nadie controla y menos hace mantenimiento”, aseguró.
En Ataliva Roca, la infraestructura “es una torre gigante que data de la época de Entel” y que hace años está en desuso. Años atrás la estructura se torsionó y desde entonces está fuera de uso. Desmontarla es muy costoso y por ello sigue en pie.
“En cualquier momento se cae”, aseguró Montes de Oca. “Ataliva Roca es una localidad que cada 2 x 3 sufre un evento climático fuerte, así que el riesgo está presente”, advirtió.

Peligro.
En otras antenas existentes en la ciudad -señaló en particular a una instalada en un predio sobre la calle Ferrando-, “nuestros torristas han encontrado en el suelo objetos como tornillos y arandelas que se han desprendido desde lo alto de la torre”. “Esto es un verdadero peligro y esperemos que no pase ninguna desgracia. Un tornillo que se desprende, llega al piso con una velocidad equivalente a la de una bala. Si te pega en la cabeza, te mata”, alertó.
Por ello insistió en la peligrosidad de permitir la colocación de estas grandes estructuras en lugares donde hay mucho movimiento de gente, más allá de que sea un espacio público o privado. “El riesgo es el mismo, porque las empresas no cumplen con hacer el mantenimiento y nadie las controla”, insistió.