Apuñalado en Villa Germinal

HAY CINCO DETENIDOS

Una pelea entre dos grupos dejó como saldo a un hombre de 37 años muerto tras recibir dos puñaladas en el pectoral izquierdo, a la altura del corazón. El incidente ocurrió en horas de la tarde de ayer sobre la calle Esmeralda, entre Donati y Filiberto, en pleno barrio Villa Germinal de Santa Rosa. La víctima fatal fue identificada como Marcelo Mora, quien murió cuando la Policía lo trasladaba al hospital Lucio Molas. Por el hecho hay al menos cinco personas detenidas, todos de sexo masculino y mayores de edad. Tres de ellos intentaban huir de la escena a bordo de un Fiat Palio, pero fueron abordados por efectivos de la Seccional Segunda que acudía a una presencia cerca de donde aconteció la reyerta. En el lugar de la aprehensión se halló el cuchillo (tipo serrucho), elemento que habría sido utilizado para cometer el ataque.
En el caso intervino el fiscal de Delitos Contra las Personas, Oscar Cazenave; el secretario de Procuración, Horacio Di Nápoli; varios uniformados de la Segunda, Brigada de Investigaciones; Criminalística e integrantes de la Agencia de Investigación Científica (AIC) del Ministerio Público Fiscal (MPF) que recabaron las pericias correspondientes.
Se especula con que a primeras horas de este domingo el fiscal tome declaración a los detenidos y acuse formalmente a los implicados en el homicidio.
Lo ocurrido fue observado por varias personas que serán tomadas como testigos. Al menos uno de ellos contó lo que vio a un efectivo, a metros de donde había un charco de sangre; mientras que otro fue llevado a la comisaría para brindar testimonio.

Pelea.
Conforme a los datos a los cuales accedió LA ARENA, dos grupos de personas, integradas por al menos tres hombres por bando, tuvieron una discusión en plena vía pública e iniciaron una reyerta. Si bien el móvil por el cual se produjo el incidente aún es investigado, se pudo saber que inició tras los piedrazos que los integrantes de uno de los bandos arrojó hacia el vehículo donde se movían otros tres individuos. Fue allí cuando se trenzaron en una pelea y una de las personas que circulaba en el rodado tomó un cuchillo y apuñaló a Mora, que recibió dos puntazos profundos a la altura de la tetilla izquierda.
Luego del ataque quienes se movían en el auto huyeron; dejando a la víctima tendida en el suelo y a la guarda de sus dos compañeros.
Escasos segundos posterior al enfrentamiento, una patrulla de la Seccional Segunda pasó por el lugar y fueron alertados por los compañeros del hombre que yacía malherido sobre la tierra de la calle Esmeralda. Los efectivos cargaron en el móvil al muchacho apuñalado y lo trasladaron hacia el hospital, a dónde lamentablemente habría arribado ya sin signos vitales.

Detención.
Ocurrido el ataque, los tres individuos que circulaban en un Fiat Palio color blanco (dominio DBC866) se dieron a la fuga; pero fueron atrapados en la intersección de Esmeralda y Antártida Argentina -a poco más de una cuadra de la escena del crimen-, frente a la Posta Sanitaria; justo al momento que un patrullero acudía a una presencia.
Allí, los efectivos interceptaron el rodado de donde descendieron tres muchachos, uno de ellos con un cuchillo que posteriormente arrojó en el suelo. El elemento -que quedó secuestrado para ser peritado- habría sido el utilizado para provocar las heridas mortales en el cuerpo de la víctima. El rodado, en tanto, que tenía la ventanilla izquierda trasera rota -se cree que por el impacto de los piedrazos-, quedó secuestrado en Criminalística. Ayer por la noche y aún en el lugar donde se produjo la detención, Científica y la AIC analizaban el habitáculo; junto con el cuchillo y una gorra que estaban sobre la calle. Finalmente una grúa de la Municipalidad trasladó al vehículo al sitio donde dispuso el representante del MPF.

Se duplicaron.
El asesinato de Marcelo Mora se suma a otros siete sangrientos hechos ocurridos durante el año en Santa Rosa, duplicando los homicidios ocurridos el año anterior. El primer asesinato del 2018 ocurrió en enero y tuvo como víctima a Aldo Horacio “Chueco” Fuentes, ultimado a golpes en Colonia Escalante. En junio apuñalaron en pleno centro a Martín “Monchi” Tomasso y a escasos días ocurrió el escalofriante homicidio de Diego Loza; ultimado de un disparo en la boca, en su departamento de la calle Luro y Zola. Apenas una semana después, Daniel Ballesteros murió de tres puñaladas en el cuello luego de una pelea en el barrio Escondido. En septiembre, se conoció el aberrante femicidio de Flavia Fernández, asesinada por su ex pareja.
Entre estos hechos ocurrieron dos asesinatos más, pero en el ámbito carcelario. José Luís “Monedita” Llorens, murió en un hospital de General Pico tras ser golpeado en la Seccional Quinta de Toay; y el último caso fue el de Facundo Pérez, amaneció degollado en una celda de la Alcaidía. Este último fue el autor del femicidio de Flavia.

Agresión.
Dos adolescentes fueron víctimas de un violento robo en manos de tres personas (dos menores y un mayor) que los golpearon e intentaron apuñalar para poder quitarles las pertenencias. El hecho ocurrió en vísperas del lunes feriado en pleno corazón del barrio Villa Germinal pero trascendió recién durante este fin de semana. Según se supo, una de las víctimas logró identificar a los agresores y denunció el suceso junto a su madre en la Seccional Segunda de Santa Rosa.
De acuerdo a los datos a los cuales accedió este diario, el episodio tuvo lugar en cercanías a la calle Raúl. B Díaz y Padre Farinatti, al norte de esta ciudad, cuando dos chicos de entre 15 y 17 años circulaban a bordo de una motocicleta. En ese momento aparecieron tres jóvenes que intempestivamente les frenaron el paso. Dos de ellos, en principio un mayor y el otro menor de entre 15 y 16 años, exhibieron un arma blanca cada uno y comenzaron a exigirles que les entregaran las pertenencias. En el episodio también actuó otro menor, que retuvo a uno de los jóvenes mientras sus cómplices actuaban.
Según se supo los asaltantes lograron quitarles prendas de vestir, algo de dinero (no se indicó el monto), un teléfono celular y el casco de seguridad que el conductor llevaba colocado.