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Asado sin barreras

La ciudad de La Adela organizó ayer un nuevo Encuentro del Asador Criollo donde la especialidad fue el asado con hueso. El certamen, que se desarrolló por tercer año consecutivo a la vera del río Colorado, tuvo a Normando Vicens junto con a su nieto de 16 años Valentino O’lery Vicens como la mejor pareja de asadores.
Con la presencia de 26 parejas de asadores, que llegaron desde toda La Pampa y provincias vecinas, se llevó a cabo el evento. Durante más de cinco horas, el intenso olor a asado invadió a toda la localidad, que se acercó con plato y cubiertos en mano para degustar la «mejor carne del mundo».
La jornada comenzó temprano, a las 8, con la charla de los jurados, luego a las 9 comenzaron, asadores y fogoneros, a desplegar toda su destreza no solo con el asado, sino también con una guarnición o ensalada saludable y la presentación de la cancha en la cual estuvieron durante todo el concurso. Cerca de las 13, llegó el momento más esperado para el público: la venta de porciones de asado con hueso a 300 pesos.
Además de las piezas que asaron los participantes del concurso, la Municipalidad de La Adela tiró a la parrilla otras más para garantizar que ningún asistente a la actividad se quedara sin probar «el mejor asado con hueso del mundo», como lo bautizaron los propios organizadores.
Estuvieron el intendente local Juan Barrionuevo junto al subsecretario de Asuntos Agrarios, Alexis Benini, y el subsecretario de Industria, Silvano Tonellotto.

Abuelo y nieto.
Todo el concurso estuvo fiscalizado por Benini, nueve jurados del campeonato de asadores de los bomberos de Miguel Riglos, más dos jurados locales: Luis Vita y Sergio Ficks. Luego de degustar cada una de las 26 guarniciones junto al delicioso costillar, dieron a conocer el resultado.
En primer lugar, los ganadores de la guarnición o ensalada saludable fueron la pareja Seia Rodolfo-Fiori Horacio de la escuela primaria 54 de Trenel, mientras que la mejor presentación quedó en manos del dúo Quiroga Mariano-Palau Patricia del Centro de Salud La Adela.
En lo que fue el plato fuerte de la jornada, el concurso de asado a la cruz, los resultados fueron: 5º Alfredo y Sebastián Martínez ( Victorica); 4º Ricardo y Franco Prado (Winifreda); 3º Cristian Etchegoyen y Carlos Toledo (San Javier); 2º Héctor y Fernando Sosa (Patagones). Y el primer puesto fue para Normando Vicens, el abuelo que junto con su nieto Valentino O’lery, de Santa Rosa, se quedaron con el puesto más importante del concurso.

«Una emoción enorme».
«Es una emoción enorme», afirmó, en diálogo con LA ARENA, Normando Vicens, quien admitió que imponerse en este tipo de concursos «no es fácil» porque «hay muchos asadores buenos». A su vez, señaló que la jornada tuvo un plus ya que, en esta ocasión, logró compartir el primer puesto con su nieto Valentino O’lery Vicens, de solo 16 años.
«Estoy muy contento también por el nieto que me está acompañando y está dando los primeros pasos. Aprendiendo una verdadera tradición. Haber pasado el día con él fue muy lindo, estar en familia, con amigos», explicó el asador.
Consultado sobre si utilizó alguna «táctica», ya sea en el manejo del fuego o en el trato de la carne, el ganador -que fue en representación de la organización Fundalum Santa Rosa- reconoció que «no hay una técnica en especial». Con este primer premio, el asador santarroseño comentó que se ganó un lugar en el próximo Campeonato Nacional del Asador Criollo que se celebrará en Riglos, en septiembre. «Ahora van a haber otros encuentros en el interior de la provincia y en Santa Rosa, el 2 de junio en el Polideportivo del Butaló, donde igual vamos a participar porque siempre es bueno colaborar con las instituciones», señaló Vicens.

Barrera.
Del certamen participaron cinco parejas de asadores rionegrinos, es decir, de la provincia que se opone tajantemente al ingreso de la carne con hueso desde La Pampa con el argumento de sostener el status sanitario de zona libre de aftosa sin vacunación, algo que desde el gobierno pampeano denuncian como una fachada para sostener una barrera cuya motivación principal es meramente comercial: la defensa de la producción vacuna rionegrina.
Barrionuevo dijo que la organización de este tipo de eventos «es también es una de las formas que este municipio encontró para pedir que se levante esta barrera, que dejó de ser una barrera sanitaria para convertirse en una barrera económica».