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«Asusta la caída de la recaudación»

EL SUBSECRETARIO DE HACIENDA LE APUNTO A LA RETIRADA DE NACION

El subsecretario de Hacienda de la provincia, Guido Bisterfeld, confirmó ayer que la Provincia está dispuesta a analizar el «estiramiento» en la escala salarial de los trabajadores estatales, tal como pidió ATE en la paritaria del lunes, pero aclaró que es una medida a futuro y que debe ser analizada con mucho detalle. «Puede ocurrir que con el próximo aumento, algunas categorías tengan más aumento que otras», advirtió. Por lo pronto, en las oficinas del Ministerio de Hacienda miran con preocupación cómo disminuye la recaudación impositiva a la par que la Provincia tiene que «atajar» los programas sociales que abandona Nación.
En diálogo con LA ARENA, el subsecretario de Hacienda confirmó que la Provincia está dispuesta a analizar la propuesta que el lunes presentó Ricardo Araujo, secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado, para generar un «estiramiento» entre las categorías salariales, de manera que un trabajador que ascienda sienta un beneficio económico con esa mejoría. «La segunda, porque la primera propuesta era descabellada», aclaró Bisterfeld respecto a las opciones que llevó ATE.
La primera, la «descabellada», era atar los salarios de los trabajadores a los sueldos de los funcionarios. «Si le sumábamos horas extras y antigüedad, un categoría 1 cobraba más que el gobernador», afirmó Bisterfeld para justificar su adjetivación.
La segunda, en cambio, es más razonable y sobre la que se seguirá trabajando. No obstante, reiteró que el tema recién empieza a analizar porque si bien la idea es buena, la aplicación puede resultar complicada.

La segunda.
La segunda opción que llevó ATE es usar la categoría 1, la más alta del escalafón estatal, como referencia y, sin tocar su salario actual, generar una estratificación hacia las categorías inferiores que, en pasos sucesivos y a lo largo de los futuros aumentos, generara una diferencia salarial del 5 por ciento entre categorías sucesivas.
«Hicimos una primera simulación y nos dio un costo de 400 millones de pesos» que el Estado debería desembolsar para lograr esa meta. «Cuando les dimos los costos, ellos se sorprendieron, dijeron que no sabían que era así», aseguró Bisterfeld.
«Para saber bien de lo que estamos hablando, vamos a hacer simulaciones porque tiene muchas implicancia, y muchas consecuencias modificar la escala salarial. No es separar así como así», sostuvo. Un primer problema que señaló es que ante un futuro aumento salarial, si se quiere generar esa separación algunas categorías van a tener un aumento mayor que otras. «Es decir, a algunos le va a tocar menos en la repartija», graficó el funcionario.
«El tema es complejo, vamos a hacer una simulación para decir, por ejemplo, una categoría 7 con tantos años de antigüedad va a cobrar eso, y la otra categoría, esto. Si eso es lo que realmente quieren, lo hacemos. La categoría 1 no se toca, sino que se separa para abajo», explicó.
El hecho de que actualmente en las categorías más bajas no se note una diferencia salarial apreciable, es porque el Estado garantiza un sueldo mínimo a todos sus empleados. «Es decir, hay una escala salarial, lo que pasa es que como está el mínimo garantizado, eso los cubre a todos».
«Vamos a hacer simulaciones y ver cómo impacta realmente antes de empezar a trabajar en algo que después ellos son los primeros arrepentidos. Ellos estuvieron de acuerdo».

«Asustados».
Bisterfeld reiteró que en el gobierno provincial están «asustados, preocupados» por la superposición de dos procesos que impactan en las cuentas provinciales: cada vez menos recaudación y cada vez más servicios que antes prestaba Nación que ahora debe atender la Provincia.
Todo ello con una pauta salarial acordada con los gremios provinciales que supera en un 8 por ciento a la recaudación y que el gobierno está decidido a cumplir.
«La caída en la recaudación la empezamos a sentir en el segundo trimestre del año pasado, y siguió en 2019. La recaudación está aumentado, pero en términos reales está disminuyendo comparada con la inflación. Hemos dado aumentos salariales 8 puntos por encima de la recaudación y eso nos está asustando», confesó.
-¿Ya se activó la cláusula gatillo?
-No, por ahora no. Tenemos que conocer la inflación de marzo. Si la inflación del primer trimestre superó el 10 por ciento, que suponemos que va a ser así, automáticamente se activa la cláusula gatillo. Nosotros dimos un 10 por ciento por enero, febrero y marzo, y si la inflación de ese trimestre es mayor, se activa la cláusula gatillo.
«Estamos muy preocupados pro la cantidad de servicios adicionales que tenemos que salir hoy a prestar para no resentir servicios que abandona Nación, y por la baja de la recaudación», insistió Bisterfeld. «Fijate con los pacientes dializados. Nación nos paga 280 pesos por paciente, cuando ¿sabés lo que sale un paciente dializado? Y así un montón. Lo mismo con el programa Vértice que se presentó en Diputados (el miércoles), donde Nación no dejó todos los programas de educación. Y así un montón».
«Hasta julio tenemos cláusula gatillo firmada, así que tenemos que hacer frente si o si a la inflación. La semana se conoce la pauta inflacionaria; la expectativa que tenemos es que va a superar el 10 por ciento. Si, estamos asustados, preocupados».