Atuel y Salado, reactivados

DOS RIOS QUE LLENAN SUS BAÑADOS

Las fotos aportadas por un vecino del oeste pampeano muestran la reactivación del cauce que el río Atuel tiene a la altura del paraje La Puntilla, ubicado al suroeste de Santa Isabel. Esto es producto de que el río viene ingresando en forma continuada, aunque con algunas variaciones, desde hace varios meses. También el Salado Chadileuvú mantiene un escurrimiento dentro del territorio provincial. Por ahora, los dos ríos no se han conectado.
Según informó la Secretaría de Recursos Hídricos de la provincia, las estaciones de medición muestran que en este momento el caudal del río Atuel que pasa frente a la localidad mendocina de Carmensa es de unos 6 metros cúbicos por segundo, y el que ingresa a La Pampa oscila entre 4,33 metros cúbicos y 4,5. “Este es el valor mínima que La Pampa ha pedido a la Corte Suprema”, recordó el secretario Javier Schlegel.
La salinidad está entre 2,8 y 3 gramos por litro.
Tras pasar el paraje La Puntilla, el río descarga sus aguas en un conjunto de bañados y lagunas, los que aún no se han terminado de llenar. De momento, falta para que el cauce vuelva a conectar con el río Salado-Chadileuvú, que es el río colector de la cuenca del Desaguadero.

Chadileuvú.
El Salado-Chadileuvú es otro curso que, merced a un ingreso continuado aunque pequeño, ha avanzado bastante adentro del territorio pampeano. En unas fotografías tomadas hace unos días se lo ve circulando con cierta intensidad por debajo de los dos puentes de La Reforma, en el cruce con la ruta provincial 20.
Enrique “Quique” Tomas, un integrante de la Fundación Chadileuvú y ex poblador de la localidad de Puelches, recordó que ya en los año 2016 y 2017, el Salado avanzó hasta el puente que marca el ingreso a la laguna La Dulce, al norte de Puelches.
El 2016, señaló Tomas, el río alcanzó esa latitud el día 28 de agosto mientras que en 2017 lo hizo 10 días antes. Esta anticipación fue producto de que para el segundo año, el río ya había limpiado el cauce en esa zona de la provincia, que al encontrarse inactivo desde hacía al menos 6 años estaba cubierto de arenales y arbustos en algunos tramos.
En 2016, el Salado-Chadieuvú tuvo un escurrimiento máximo de 12,5 metros por segundo, mientras que en 2017 lo hizo con 7,7 m3 por segundo, según el poblador. “Es notable la diferencia entre un año y el otro, que pese a que tuvo un caudal un 60 por ciento menor, llegó a La Dulce 10 días antes”, evaluó.
Por este motivo, insistió en la necesidad de mantener limpios los cauces, y si correspondiera, hacer alguna canalización a fin de favorecer el avance del frente de agua de manera tal que esos ingresos lleguen lo más profundo posible en el territorio pampeano.