Boldt y Ciccone fueron “pampeanas”

LAS EMPRESAS POR LAS CUALES FUE CONDENADO EL EX VICEPRESIDENTE BOUDOU

Las dos empresas que llevaron al ex vicepresidente Amado Boudou a la cárcel, pasaron por La Pampa. Ciccone fue una de las primeras empresas que se radicó en la Zona Franca de General Pico, mientras que Boldt intentó a mediados de los ’90 quedarse con la informatización de la Quiniela Pampeana.
El martes 7 de agosto de agosto el Tribunal Oral Número 4 de Capital Federal condenó al ex vicepresidente Amado Boudou a cinco años y diez meses de prisión efectiva, pese a que no se pudo comprobar que existiera relación con Alejandro Vandenbroele. Lo hizo al encontrarlo “autor penalmente responsable de los delitos de cohecho pasivo y negociaciones incompatibles con la función pública”.
El Tribunal lo acusó de haber usado su influencia para favorecer a un grupo inversor, The Old Fund, gerenciado por Vandenbroele, en detrimento de la empresa Boldt, que había tomado el control de la planta de Ciccone Calcográfica en Don Torcuato cuando la firma de los hermanos Ciccone entró en quiebra. Aunque no hubo prueba contundentes y toda la argumentación defensiva de Boudou se comprobó durante el juicio, el juzgado mandó al ex vicepresidente a la cárcel y lo inhabilitó de por vida para ejercer cargos públicos.
Con 10 años de diferencia, las dos empresas pasaron por La Pampa en distintos ámbitos, para luego confluir en el caso que erosionó la carrera política del ex vicepresidente.

Ciccone.
La firma Ciccone Calcográfica fue una de las primeras empresas en instalarse en la Zona Franca de General Pico. También fue la primera en irse, hacia 2010.
“La controvertida empresa gráfica, que tramita su quiebra en un juzgado de Buenos Aires, permaneció cuatro años en la Zona Franca. Desde el año pasado su planta estaba inactiva”, publicó el diario LA ARENA en su edición del 12 de septiembre de 2010.
El 28 de agosto de 2010, el Comité de Vigilancia de la Zona Franca de General Pico dio de baja a la empresa Ciccone Calcográfica “por rescisión anticipada de su contrato, por causa que le es imputable”, según lo dispuso a través de la Resolución Nº 18 de ese año.
Ciccone era una de las firmas históricas de la Zona Franca. Se había instalado en Pico a mediados de 2006, con un contrato por 10 años, atraída por el concesionario de la Zona Franca, Aeropuertos Argentina 2000. El emporio empresarial de los hermanos Héctor Hugo y Nicolás Tadeo Ciccone es una de las cuatro empresas del mundo autorizada a adquirir papel moneda y emitir dinero.
Si bien la calcográfica está dedicada a la impresión de cheques, títulos y billetes, su planta de la Zona Franca estaba destinada a la confección de chapas patente. Precisamente, al finalizar en 2009 su contrato con sus clientes de esos artículos, debió tomar “la medida extrema de levantar la planta porque ya no tenía nada más que hacer”, según informó Andrea Wagner, entonces administradora de la Zona Franca.

Turbios manejos.
Bajo el subtítulo de “Quiebra y turbios manejos”, aquel artículo de LA ARENA recordó que “la historia empresarial de los hermanos Ciccone no está exenta de turbios manejos con los poderes de turno y su concurso de acreedores desnudó un escándalo sobre oscuros negocios que empezaron en la dictadura militar, con la Logia P-2, y continuaron con (Carlos Saúl) Menem, (Fernando) De la Rúa y (Eduardo) Duhalde. Poco después de instalarse en La Pampa impugnó la licitación para la identificación de personas para la División Criminalística de la policía pampeana y amenazó con ir a los tribunales”.
Un día antes de la resolución del Comité de Vigilancia, el 27 de agosto de 2010, el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial Nº 8 de Capital Federal autorizó a la empresa Boldt SA para hacerse cargo de la planta principal de Ciccone, ubicada en Don Torcuato, kilómetro 25,5 de la ruta Panamericana, mediante un convenio de arrendamiento por 4 millones de pesos, por el plazo de un año. “Su oferta para celebrar un contrato de arrendamiento de los bienes industriales de la fallida y mantenimiento de la explotación ha sido aceptada, para su implementación instrumental dentro de las próximas cuarenta y ocho horas”, decía la notificación del juzgado que tramita la quiebra de la calcográfica por deudas superior a los 239 millones de pesos.

Boldt.
Aquel artículo de LA ARENA mencionaba a la empresa Boldt como parte del entramado en torno a Ciccone Calcográfica, sin remitir a que esa firma ya había intentado hacer pie en nuestra provincia, en este caso de la mano de informatización de la Quiniela Pampeana.
Boldt SA, fundada hace 83 años, es una empresa de capitales argentinos que cotiza en el Mercado de Valores. Está dedicada al desarrollo de tecnologías y sistemas aplicados a la administración de instalaciones, la creación de productos de seguridad para bancos, documentación e identificación de personas y bienes, gestión integral de centros de entretenimiento y turismo (incluye los servicios adicionales, desde gastronomía hasta espectáculos)
A mediados de los ’90, el Instituto de Seguridad Social de la provincia, a cargo entonces del fallecido Miguel Erquicia, comenzó un proceso administrativo destinado a informatizar la Quiniela Pampeana, que todavía funcionaba con un sistema muy artesanal, complicado de procesar y propenso a irregularidades.
En el año 1995, el Instituto de Seguridad Social convocó la primera licitación para la informatización. Se presentaron las empresas Tecno, Gtech-Ivisa y Boldt S.A. El ISS adjudicó a Tecno pero esa decisión fue impugnada por Boldt, que presentó una serie de recursos y de denuncias.
Esas actuaciones judiciales llevaron todo el expediente hasta la órbita del Superior Tribunal de Justicia de la provincia, que corroboró lo actuado por el ISS y convalidó la adjudicación a favor de Tecno Acción, que es la actual prestadora del servicio.