Bombeo en Buodo no afectará a Acha

AGUAS DEL COLORADO QUIERE HACER 32 POZOS EN EL ACUIFERO DEL VALLE ARGENTINO

La Consultora de la UNLPam determinó que ni en el caso más extremo, la extracción de agua en el Padre Buodo se sentirá en Acha. El estudio se desarrolló utilizando un software que simula el comportamiento de las napas.
Un estudio realizado por la Universidad Nacional de La Pampa determinó que una extracción intensiva de agua en el acuífero del valle Argentino, en la zona de Padre Buodo, no afectará las napas de General Acha ni aún en las situaciones más extremas. El estudio se hizo en base a una simulación informática para valores actuales y futuros de General Acha y para el paraje Padre Buodo, donde el gobierno quiere instalar una batería de 32 pozos para abastecer al Acueducto del Río Colorado durante unas pocas semanas al año. La independencia de comportamiento entre los dos sectores permite pensar a General Acha y a Padre Buodo como dos “unidades de gestión” independientes para el uso del agua subterránea.
El estudio universitario se denomina “Caracterización Hidrogeológica de la zona central de los Departamentos Utracán y Atreucó” y fue realizado el año pasado por la Consultora de la Universidad Nacional de La Pampa a pedido del gobierno provincial. Fue coordinado por el hidrogeólogo Carlos Schulz, docente e investigador de la UNLPam, y sus resultados se entregaron al gobierno en el mes de julio.
La zona de estudio comprendió toda la extensión del valle Argentino, una unidad geomorfológica que atraviesa el centro de nuestra provincia y se proyecta hacia la provincia de Buenos Aires. Su subsuelo aloja un acuífero que se extiende en gran parte de su extensión, y que se usa para abastecer a las localidades de la zona y para uso ganadero. El porcentaje de uso de esa reserva subterránea es bajo, motivo por el cual el gobierno reactivó la idea de hacer una batería de perforaciones para inyectarle agua al Acueducto del Río Colorado y evitar que salga de servicio.
Junto con Carlos Schulz, que actuó como coordinador general, también participaron del trabajo Eduardo Mariño, Eduardo Castro, Germán Morazzo, Daniel Cardín y Hugo Garcia. También lo hicieron Natalia Loyola, Mauro Braun y Pedro Di Liscia; la empresa Andina SRL se encargó de realizar 10 sondeos eléctricos verticales en la zona.

Modflow.
La intención del gobierno, canalizada a través de su empresa Aguas del Colorado, es hacer varias perforaciones en la zona del paraje Padre Buodo y tenerlas como “rueda de auxilio” para no dejar sin provisión a las localidades abastecidas por el Acueducto del Río Colorado cuando éste tiene algún problema. Las bombas entrarían en servicio cuando el Acueducto interrumpa su funcionamiento sea por una rotura, un problema de abastecimiento eléctrico o bien una salida programa con fines de mantenimiento.
En los días que esto ocurriera, esa batería de perforaciones inyectaría en el ducto el agua extraída del subsuelo y evitaría que Santa Rosa y otras localidades quedaran sin su aporte principal de agua.
Para simular el comportamiento del agua subterránea en diferentes escenarios, el equipo de Schulz aplicó el programa “Modflow”, uno de los más conocidos en el ámbito de la hidrogeología. Es un programa desarrollado por el Servicio Geológico de los Estados Unidos cuya versión original data de 1988. “Permite reproducir el movimiento del flujo de aguas subterráneas a través de un medio poroso, mediante la resolución de las ecuaciones del flujo de agua subterráneas por el método numérico de Diferencias Finitas”, explicó Schulz en el informe que entregó al gobierno.
Las simulaciones se hicieron “sobre un sector del acuífero del Valle Argentino que comprende las unidades de gestión dos y tres, de General Acha y Padre Buodo respectivamente”, explicó. El objetivo fue reproducir el funcionamiento del acuífero para identificar los elementos que condicionan el movimiento del flujo subterráneo en la región. Esto permitiría “validar el modelo numérico propuesto y su posterior empleo para simular diferentes hipótesis de explotación futura del reservorio subterráneo”, precisó.

Escenario real.
El escenario “real original” que Aguas del Colorado planteó a la Universidad fue “el necesario para poder abastecer durante periodos de rotura o mantenimiento del acueducto con un caudal de 500 m3/hora”, que equivalen a 12.000 metros cúbicos por día. La idea de AdeC es perforar 32 pozos que extraerían cada uno un caudal de 15.625 litros por hora, es decir, 375 metros cúbicos por día. Los días de roturas y salidas de servicio por necesidades de mantenimiento, sumarían “una media de 45 días al año”.
Para obtener datos confiables, el equipo universitario exageró las condiciones propuestas por Aguas del Colorado: supuso 38 pozos que extraerían 380 metros cúbicos por segundo. Esto representa un 20 por ciento por encima de lo solicitado por la empresa.
“Con este número de pozos y esta tasa de bombeos se contemplaron cuatro escenarios que, excepto uno, se implementan durante un número de días siempre mayor al requerido y en todos los casos de manera continua durante los meses más cálidos”, detalló Schulz.

Simulación en Acha.
Antes de encarar la simulación de la extracción en Padre Buodo, el equipo estimó cómo evolucionará el consumo de General Acha en las próximas décadas. Hizo estimaciones 10, 20, 30 y 42 años, también con valores sobreestimados.
En el caso de los pozos, el cálculo se hizo con 40 pozos, siendo que en la actualidad General Acha cuenta con unos 25 en funcionamiento. Para cada pozo se estimó una extracción diaria promedio de 230 metros cúbicos, con variaciones estacionales: en verano 290 m3/día, en primavera y otoño 230 m3/día y en invierno 170 m3/día. “Se debe destacar que se comienza simulando con valores de extracción sensiblemente superiores a los actuales”, señala el informe.
Para obtener resultados se evaluaron los descensos del nivel freático en cuatro puntos: el primero de ellos, en el casco de General Acha; el segundo, junto a la ruta provincial 9 rumbo a Quehué -donde se encuentra el freatímetro 7-; el tercero a mitad de camino entre General Acha y el Padre Buodo, y el cuarto, unos kilómetros al norte del Padre Buodo, junto al cordón medanoso central.
“Del análisis de las figuras 19, 20 y 21 -páginas 130 a 132- se concluye que los descensos ocasionados por la zona de explotación de Acha se estabilizan en unos 20 metros en la zona central luego de 42 años de explotación. A su vez, en el sitio donde se localiza el freatímetro 7, la estabilización ocurriría luego de un descenso de 7 metros”, resumió el informe.
En el punto de control ubicado al centro de ambas zonas de explotación, el nivel freático “apenas descendería 30 centímetros luego de 42 años”, y en el punto de control situado en la zona de explotación para complemento del Acueducto del río Colorado, la extracción en General Acha no se percibiría aún después de 42 años.
Conclusión: “este bombeo no afecta la zona de Aguas del Colorado”,es decir, la zona del paraje Padre Buodo.

Cuatro escenarios.
Calculada la depresión provocada por una extracción intensiva en General Acha, el equipo universitario se abocó a determinar cuánto se deprimirían las napas en Padre Buodo en caso de que esos 38 pozos se pusieran en marcha en simultáneo y durante varios días. Previó varios escenarios para evaluar si el área de influencia de Padre Buodo podría llegar hasta las cercanías de General Acha.
Los cuatro escenarios que diagramó Schulz para “correr” el programa fueron los siguientes: 1) un bombeo continuo de 600 m3/hora de los 32 pozos durante los meses de enero, febrero, marzo, abril, mayo y junio; 2) un bombeo continuo de 600 m3/hora durante los meses de enero, febrero, marzo y abril; 3) un bombeo continuo de 600 m3/hora durante enero y febrero, y 4) un bombeo continuo de 600 m3 /hora durante el mes de enero.
En todos los casos, las proyecciones también se hicieron a 42 años.
Cuando se “corrió” el programa Modflow en base a los parámetros y variables que se le indicaron, el resultado fue que en ningún escenario, ni aún en las condiciones más extremas, un bombeo llegaba a influir en el otro.

Unidades de gestión
La propuesta de Schulz es subdividir la extensión del valle Argentino en cuatro ‘unidades de gestión’ para el estudio y aprovechamiento de su agua almacenada. La primera de ellas abarca desde el límite occidental -al oeste de Chacharramendi- hasta una línea vertical ubicada unos kilómetros al este del paraje El Carancho. La segunda unidad de gestión iría desde esa vertical hasta otra ubicada unos pocos kilómetros al este de la ruta provincial 9 -que en esa zona conecta a Quehué con General Acha-; la tercera lo haría desde ese límite hasta la zona de Doblas; y la cuarta desde allí hasta la provincia de Buenos Aires.

“No hay ninguna superposición”
Los resultados obtenidos por el estudio de la UNLPam contemplan cuatro escenarios.
Para el escenario uno (bombeo intensivo durante 6 meses) “se puede concluir que la extracción continua durante 180 días corridos anuales de Aguas del Colorado produce descensos que son notables y una influencia en superficie de los mismos importante”. De todas maneras, “se debe destacar que transcurridos 42 años de su implementación no existiría ninguna superposición con los descensos provocados por las extracciones de General Acha”.
Para el segundo escenario (bombeo durante 4 meses) “se puede concluir que el mismo produce descensos notablemente menores al anterior”. La influencia en superficie, si bien es similar, “manifiesta descensos menores” y transcurridos 42 años de su implementación “no existiría ninguna superposición con los descensos provocados por las extracciones de General Acha”. El informe señala que “es notable que transcurridos 42 años de implementación de este escenario los descensos en ningún caso superan lo 5 m de profundidad”.
En el escenario tres “se puede concluir que el mismo produce descensos e influencia en superficie muy limitada”, e incluso transcurridos 42 años de su implementación “no existirían descensos importantes en los niveles freáticos y ningún tipo de superposición con los descensos provocados por las extracciones de General Acha”. Transcurridos 42 años de este escenario, “en ningún caso los descensos superan los 3 metros de profundidad”.
En el escenario cuatro “se puede concluir que el mismo produce descensos e influencia en superficie mínima” y que al cabo de 42 años de aplicación “no existirían descensos importantes en los niveles freáticos y ningún tipo de superposición con los descensos provocados por las extracciones de General Acha”.
Este escenario, el más cercano al uso que Aguas del Colorado quiere realmente hacer en Padre Buodo junto con el escenario tres, muestra que tras 42 años de bombeo “en ningún caso los descensos (del nivel freático) superan los 1,5 m de profundidad y su extensión no se manifiesta más allá del sitio en el que se localiza la batería de pozos”.