Cambiemos apoyó a Marino y seguirá de vice en el Senado

EL SENADOR PAMPEANO CONTINUARA TERCERO EN LA SUCESION PRESIDENCIAL

El senador pampeano Juan Carlos Marino, ex intendente de Miguel Riglos y varias veces candidato a gobernador de La Pampa, continuará ocupando un lugar de privilegio en el Senado de la Nación. Así lo decidió el radicalismo de cara a la sesión preparatoria que se desarrollará mañana para elegir a las autoridades de la cámara alta del Congreso de la Nación.
La semana pasada este diario había anticipado que las chances de Marino de seguir en el cargo eran altas. Así lo había anticipado el matutino cordobés La Voz del Interior. Ayer, la noticia la dio el diario porteño La Nación, que, además, publicó una declaración en ese sentido el senador chaqueño Angel Rozas.
“El radicalismo tiene decidido sostener a Juan Carlos Marino (La Pampa) como vicepresidente primero del Senado en la sesión preparatoria de pasado mañana, cuando el Senado elegirá la nueva mesa de conducción para este año. La decisión implicará un fuerte respaldo del centenario partido al senador pampeano, quien se encuentra denunciado por acoso sexual ante la Justicia Federal”, dice el artículo que lleva la firma del periodista Gustavo Ybarra.

Manoseo.
La crónica recordó que en noviembre último, el pampeano fue denunciado por Claudia Guebel, una empleada de su despacho, quien dijo que había sido manoseada por el legislador y besada por la fuerza por uno de sus más estrechos colaboradores, Pedro Fiorda.
“A pesar de su bajo perfil, Marino es uno de los legisladores que mayor poder acumulan en el Congreso. Además de vicepresidente primero del Senado, es presidente de la Comisión Bicameral de Seguimiento y Control de los Organismos de Inteligencia y de la comisión especial que tiene a su cargo la administración de la Biblioteca del Congreso. Ambas manejan fondos millonarios”, narró Ybarra.
El periodista citó declaraciones de uno de los miembros de la mesa chica de conducción del bloque radical en el Senado, el ex gobernador de Chaco Angel Rozas: “Para nosotros está firme, no hay nada que nos indique que Marino deba dejar el cargo”. A su vez, citó a un legislador macrista quien aseguró que sus pares radicales le dijeron que “por ahora” no había “nada” que ameritara un cambio.

Jugada riesgosa.
“En el PRO reconocen que la jugada es riesgosa y esperaban que fuera el propio Marino el que diera un paso al costado. ‘Se expone a vivir un mal momento porque alguna senadora puede pedir abstenerse a la hora de la votación’, se lamentó un senador con acceso a la Casa Rosada”, cuenta el artículo publicado en La Nación.
Según el matutino porteño, el PRO decidió no intervenir en la vida interna de su socio de Cambiemos, la UCR, al menos en lo referido al caso de Marino. Puertas adentro del bloque radical existe la “fuerte convicción” de que Marino es inocente y que la denuncia en su contra obedeció a una “operación política” destinada a bajar al senador de la interna de Cambiemos por la gobernación de La Pampa.