miércoles, 23 octubre 2019
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Caso Fuentes: «Que el crimen no sea olvidado»

MAÑANA PRESENTAN PRUEBAS

Este martes a partir de las 9 se realizará una audiencia de ofrecimiento de pruebas (artículo 308 del Código Penal) en la causa que investiga el homicidio de Aldo Horacio «Chueco» Fuentes, ocurrido en enero de 2018 en el Barrio Colonia Escalante de Santa Rosa.
Por el hecho hay dos personas sospechadas, uno de ellos es Emmanuel Lautaro «El Mono» Santillán, quien se encuentra detenido desde agosto del año pasado por el delito de homicidio. El otro es Alan Lautaro Pérez Barreiro, fue acusado de desmantelar la moto que le robaron a Fuentes y se encuentra en libertad.
Benicio Fuentes, hijo de la víctima, dialogó este viernes con «El Aire de la Mañana» (Radio Noticias 99.5) en relación a la audiencia que está por realizarse y a la situación actual del caso que investigó desde el primer momento la fiscal María Cecilia Martiní.
Cabe recordar que para este hecho el procurador general, Mario Bongianino, dispuso armar un equipo de fiscales, dada la complejidad del caso. Los presuntos autores fueron atrapados siete meses después de cometido el homicidio. «Queremos que el crimen no pase al olvido», dijo con dolor el muchacho, a 486 días (se cumplieron el viernes) del aberrante homicidio.

«Bastantes pruebas».
El juez de audiencia dictaminará mañana si las pruebas recabas hasta ahora son suficientes como para elevar la causa a juicio. «Hay bastantes pruebas que comprometen a Santillán», dijo el entrevistado. Agregó también que en el caso de Pérez Barreiro, «él va en la causa por encubrimiento».
Dentro del dolor insoportable por la pérdida de su padre, Benicio recreó el caso: «el 30 de enero, como todas las noches papá fue al negocio de mi hermana. La saludó y volvió a dormir. El forense nos dio como horario que le quitaron la vida entre las 22.30 y las 24 horas». «Le entró a robar a mi papá. Mientras él dormía, el chico entró y le pegó en la cabeza. Lo mató», contó el muchacho.
Pero él reconoció que no sólo robaron la motocicleta, sino que también se llevaron otros elementos y que además pasaron bastante tiempo dentro de la casa, el tiempo suficiente para llevarse el botín.
«Sentimos un odio muy grande», expresó con profundo dolor al recordar la manera en la que su padre fue asesinado. «Sufrimos un calvario todos los días», expresó.