Cayó 30% la demanda de taxis en Santa Rosa

ADVIERTE CATARATA

“La rentabilidad se nos ha venido abajo en los últimos meses, hoy trabajamos entre un 25% y 30% menos”, aseguró Ernesto Forastiero, titular de la Cámara de Propietarios de Taxis Radiotaxis, sobre la delicada situación que vive el sector producto de la crisis económica que azota a la Argentina.
El incremento en el precio de los combustibles, el aumento de los insumos y repuestos para los vehículos, cargas sociales, junto a una notable caída de la demanda, puso en jaque a los empresarios y trabajadores de taxi de la capital pampeana, que ven con preocupación un escenario complicado que, a priori, parece que no va a mejorar.
Así lo planteó Ernesto Forastiero, titular de la Cámara de Propietarios de Taxis y Radiotaxis, en diálogo con LA ARENA, donde además agregó que la crítica situación se ve agravada porque hoy se trabaja con una tarifa que quedó “totalmente desactualizada”. “El sector está complicado”, reconoció el empresario.

Menos viajes.
Sin dudas, uno de los efectos directos que conlleva un clima de crisis económica es la baja de la demanda por parte de los usuarios del transporte. Es que, al no ser un servicio de primera necesidad, muchas personas buscan medidas alternativas o más económicas para poder moverse en la ciudad. Esta situación se observa en la capital pampeana y los propios taxistas lo reconocen.
“La rentabilidad se nos ha venido abajo en los últimos meses, hoy trabajamos entre un 25% y 30% menos”, precisó Forastiero, quien justificó la baja en la demanda a “la crisis que hay a nivel nacional repercute en la provincia y afecta al servicio”. “La gente no toma taxis porque no tiene dinero”, indicó el empresario. La situación es preocupante para los más de 140 taxis que hay en la capital pampeana y que dan trabajo a 420 personas.

Menos ganancias.
En la otra vereda, la baja en el uso del servicio viene acompañado con una serie de aumentos constantes que atosiga al sector. “Los costos no dejan de subir”. “Todo aumentó, y mucho, el combustible, los repuestos para los vehículos, las cargas sociales”, se quejó Forastiero.
Se debe tener en cuenta que muchos de los principales insumos que requiere un vehículo se encuentran atados a precio dólar, sube esta moneda y, casi automáticamente, aumenta determinado producto. El combustible es uno de los ejemplos más claros de cómo esta turbulencia económica atenta contra los taxistas. A mediados de junio la nafta súper se vendía a 23,84 pesos, mientras que en la actualidad, casi cuatro meses después, el litro se puede conseguir a 32,52 pesos. Es decir, casi 10 pesos más caro.
Consecuentemente, al bajar los ingresos y aumentar los costos, las ganancias se vinieron para abajo, explicó el titular de la Cámara de Taxis. “Hoy el sector está complicado, donde tenés un imprevisto, se te rompe algo en el taxi y ahí vas para atrás. No es tan fácil como muchos dicen”, graficó.
Panorama que el propio Forastiero reconoció que “parece que no va a mejorar”. “Te puedo decir que cada día estamos peor. El gobierno nacional es muy soberbio, si no cambian, lo que viene no es muy alentador”, advirtió.

Desactualizada.
Otro de los puntos de la ecuación que ponen entre las cuerdas a los taxistas es el precio desactualizado que tienen las tarifas, según precisó Forastiero. El último ajuste se aplicó en julio pasado, sin tener en cuenta los aumentos que se registraron durante agosto y septiembre, y la próxima modificación se realizará en diciembre.
Al ser consultado sobre cuánto se estima que se debería aumentar la tarifa del servicio en la ciudad, el empresario señaló que “es imposible decir cuánto se va se pedir” debido a la turbulencia económica que vive el país. “Lo vamos a estirar hasta último momento”, sentenció.