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Cincuenta familias se cooperativizaron

EL MOVIMIENTO DE TRABAJADORES EXCLUIDOS SE AFIANZA EN EL OESTE

(Santa Isabel) – Un grupo de familias del oeste provincial crearon la rama rural del Movimiento de Trabajadores Excluidos. Se trata de unas 50 familias campesinas productoras de chivos son quienes forman una de las alternativas de los sectores que canaliza y contiene dicho espacio de carácter gremial. Vale señalar que dicha entidad tiene representación de pequeños productores en 19 provincias.
Según señalan desde la agrupación, «la rama rural nuclea a cooperativas, organizaciones y asociaciones de campesinos, pequeños productores y comunidades originarias que a lo largo y ancho del país nos organizamos para mejorar la calidad de vida y de trabajo de quienes producimos los alimentos en nuestro país. Aportamos a construir una gremialidad genuina en torno a los excluidos y excluidas del campo en Argentina».

MTE pampeano.
La alternativa de agrupación en el oeste pampeano es auspiciado y coordinado por la Cooperativa La Comunitaria con asiento en la ciudad de General Pico. Desde ese ámbito iniciaron una movida por la cual se empezaron a organizar los campesinos oesteños. La defensa de los pequeños productores y la defensa de los ríos interprovinciales; como el Atuel, son sus principales banderas.
Desde ese espacio libraron un comunicado en el que revelan que estos actores, «en su mayoría viven en los campos que abarcan diferentes pueblos y departamentos como Chalileo, Limay Mahuida, Chicalco y Puelen, de esos puntos confluyen en Santa Isabel generalmente en la Chacra de uno de los compañeros que presta el espacio para facilitar comodidad para todos».
«Allí tratan de hacer visible sus inquietudes, necesidades, y se organizan para defender sus derechos. Los problemas más grandes son las sequías, la falta de agua buena para los animales o el consumo humano». También, «la necesidad de conseguir cereal para el invierno o fardos de pasto para paliar la escasez que año a año amenaza y llega para quedarse por años en épocas malas», puntualizaron.
En su mensaje ponen en superficie algunas realidades que los aquejan. «Desde hace un mes está declarada la emergencia por sequía en la provincia de La Pampa, la incertidumbre en los puesteros es grande y necesitan apoyo del gobierno. Los campesinos y campesinas del Atuel, los chiveros como se dice en el Oeste Pampeano, producen en condiciones muy duras, así todo resisten en sus chacras, criando cabritos para consumo y venta, como también conservas, quesos y artesanías», reflejaron.
Asimismo en la nota enumeran los objetivos del grupo: «crecer, ser reconocidos de mejor forma, poder faenar nuestros chivos en el frigorífico y lograr un precio digno. Tener de manera cooperativa un silo para acopiar cereal más barato, y trabajar juntos y unidos para que nadie nos pueda dividir».
En tanto a firmaron que «hoy la necesidad primordial es conseguir de manera urgente maíz para afrontar la emergencia hídrica y mantener en pie sus chivas, que es el sustento de todas las familias rurales del oeste».

Actores vecinos.
En el mismo parte de prensa, desde La Comunitaria resaltaron su tarea de visualizar sus reclamos mediante el arte. Recordaron que días atrás, en el marco de la «Semana del Agua», unos 40 vecinos actores pusieron en escena la obra «Atuel, sed que crece», inspirada en las historias que les contó un poblador de La Puntilla, Paulino Fuentes. «La idea es este año multiplicar por toda La Pampa los ‘vecinos actores'», afirmaron.
«La memoria y defensa del Atuel es cotidiana, en los vecinos que toman la palabra y ponen el cuerpo y en los pequeños productores rurales y ‘chiveros’ que día a día viven la herencia del despojo de un recurso vital para todos como es el Agua. Por eso el arte que es para transformar nuestras vidas se hace eco del reclamo de los productores para conseguir maíz, y mejores condiciones para su producción en esta emergencia», concluyeron.