miércoles, 20 noviembre 2019
Inicio La Pampa Comenzó juicio por trágico siniestro

Comenzó juicio por trágico siniestro

NORMA DIGIORGIO FALLECIO EN MARZO DE 2018

El 13 de marzo del año pasado Norma Digiorgio conducía su moto de 110 cc cuando en la esquina de Santiago Alvarez y Alberdi fue impactada por una Traffic que transportaba chicos y chicas de un centro terapéutico de esta ciudad. Por el impacto, la mujer falleció horas después y ayer comenzó el juicio oral y público contra el conductor de la camioneta, Oscar Seib.
En la audiencia, Seib fue acusado de homicidio culposo. El chofer, que trabaja en el centro educativo terapéutico Crianza, optó por no prestar declaración en una jornada donde sí habló una de las hijas de la víctima, Romina Agüero, y distintos testigos del accidente.
«Esto nos cambió la vida, nos quedamos solos, desorientados. Nos falta la mujer que nos unía a los cinco hermanos. Es un vacío enorme, no merecía terminar así», dijo Agüero entre lágrimas al recordar a su madre. En la sala había otros familiares acompañados por integrantes de la Fundación Estrellas Amarillas.
El fiscal Oscar Cazenave acusó a Seib de homicidio culposo porque, según afirmó, quedó acreditado que chocó a Digiorgio cuando circulaba a 40 kilómetros por hora en un cruce de esquina, cuando esa velocidad es antirreglamentaria.
En tanto, la abogada querellante Magaly Kalawy adhirió al planteo de Cazenave mientras que el abogado defensor del chofer, Mariano Alomar, aseveró que Seib tenía prioridad de paso y que «no violó el deber de cuidado», por eso mismo adelantó que solicitará su absolución.
Quien está a cargo de la causa es la jueza Alejandra Ongaro, quien hizo pasar al banquillo a Seib pero éste optó por no hablar.
El testimonio más conmovedor de la jornada estuvo a cargo de Agüero, quien no pudo contener el llanto al describir la situación familiar a partir de la ausencia de Digiorgio.
«Mi mamá era una abuela muy presente, mi hija de seis años llora todas las noches, sentimos un vacío enorme. Yo me hice cargo de mi hermana menor y mis dos hijas sin su abuela. Ella trabaja como empleada doméstica y tenía varios trabajos, estaba feliz, conociendo a una persona», describió la joven y al referirse a Seib dijo: «Yo entiendo y acepto que esta persona no salió a matar, pero lo que no entiendo y no acepto es lo que hizo esa noche en el hospital, que fue a echarle la culpa a mi mamá de que venía rápido y no sé qué más. Ella era re cuidadosa, no andaba fuerte y no le gustaba andar en horas pico».

Testigo.
Un testimonio importante lo aportó la docente Roxana Bustamante, quien declaró como testigo ya que vio el choque y fue la primera en asistir a Digiorgio Vive en la zona donde se produjo la colisión y aseguró que esa esquina de Santiago Alvarez y Alberdi «es muy peligrosa».
«Ninguno de los dos venía ligero, venía un poco lejos pero la moto no frenó, apareció como un rayo, esa es la impresión que me quedó más allá que ninguno venía rápido. La mujer voló y se le desprendió el casco, yo me aboqué a ella porque estaba grave. Cuando paré el hombre de la combi estaba desesperado, se agarraba la cabeza», describió Bustamante.
Luego la jueza Ongaro hizo pasar a otra testigo, Paula Jimena Azcárate, quien trabaja como auxiliar en Crianza y viajaba en la Traffic al cuidado de los chicos y chicas del centro terapéutico.
«Yo iba parada porque voy mirando cómo viajan los chicos, en ese momento circulábamos por Santiago Alvarez y cuando llegamos a la esquina de Alberdi mi compañero mira a la derecha y cuando mira a la izquierda se escucha el impacto, yo escuché el ruido. Lo que me acuerdo es que dijo ‘Uh, no te me podés cruzar así!’. Después corrimos la combi hasta el cordón para poner la rampa y bajar a los chicos en silla de ruedas hasta que vino otra combi y los llevó», detalló la joven.

Un mes después.
En tanto, el oficial de policía Raúl Rodríguez fue citado a declarar aunque no aportó mayores datos porque solo llegó al lugar del siniestro vial cuando ya se había producido.
El tráfico siniestro vial se produjo el 13 de marzo de 2018 pero el caso se conoció recién un mes después ya que la Policía no brindó información. Familiares, amigos y la Fundación Estrellas Amarillas lo dieron a conocer en abril, cuando realizaron un reclamo público a través de una conferencia de prensa.