Comerciantes rechazan el paseo peatonal céntrico

GENERAL PICO: ASEGURAN QUE LA MEDIDA MUNICIPAL PERJUDICA LAS VENTAS

Un importante número de comerciantes piquenses se mostró en contra de la decisión del municipio de convertir el microcentro en un paseo peatonal los sábados a la tarde. Adujeron que significa un perjuicio para sus ventas. Por esto, enviaron una nota al intendente local, Juan José Rainone, en la que piden que se suspenda la medida.
Desde hace algunas semanas, el municipio piquense dispuso que la manzana del microcentro, delimitada por las calles 15, 20, 17 y 18, se transformara en un paseo peatonal los sábados a la tarde. Esto, con el objeto de generar una mayor circulación de gente y favorecer las ventas. Sin embargo, esta medida que implica el corte del tránsito vehicular en las cuatro esquinas del microcentro, lejos de generar algún beneficio, perjudicó al sector comercial en el día que se supone que se hacen las mayores ventas.
Al menos hizo lo hicieron notar los titulares de varios de los comercios que funcionan sobre la calle 20 entre 15 y 17, e incluso algunos de la calle 17.
Una propuesta similar se lleva a cabo los domingos a la noche, cuando se restringe la circulación, se coloca un escenario sobre la calle y actúan artistas locales hasta después de la medianoche. Esto genera que los pubs céntricos logren tener ocupadas las mesas que sacan a la vereda y a la calle. Sin embargo a los otros rubros, la restricción del tránsito vehicular, aseguran que los desfavorece.
Los comerciantes enviaron una nota al jefe comunal, “a los efectos de solicitar se suspenda el corte peatonal instrumentado para los días sábados durante el período estival, ya que no ha sido consultado el sector comercial, y lejos de fomentar e incrementar las ventas, las perjudican notablemente impidiendo el libre tránsito vehicular. El único sector que se ve beneficiado es el gastronómico y nunca antes de las 20.30, por lo cual pedimos se revea esta medida”, manifestaron en la nota que enviaron.

Calles y veredas vacías.
“Sucede que da mucha tristeza cuando llega el sábado, ver las calles cortadas, ver poca gente y los pocos que hay, caminando por la vereda, porque es más ancha que la calle. No se utiliza la calle en ningún momento para caminar y el flujo de personas es otro. Parece un pueblo fantasma esto”, manifestó Andrea Fanderwud, propietaria de un comercio sobre la calle 20, en diálogo con este diario.
Agregó que esto se hizo de forma inconsulta con los integrantes del sector. “Nadie estaba enterado sobre esta situación. Nadie sabía, no se nos consultó sobre esta situación. La gente trata de estacionar lo más cerca del comercio posible. Inclusive es el único día que no hay estacionamiento medido, y la gente de los pueblos viene con más libertad, que tiene libre. Esto limita mucho la venta del comercio y venís un sábado a la tarde y no ves gente caminando por la calle”, dijo.
En el mismo sentido aseguró que, a diferencia de diciembre cuando se realizan las ventas de fin de año, febrero “no es un mes de ventas fuertes”.
A su vez, Marta Vicente, propietaria de un negocio de ropa que funciona sobre la 17 y la 20, aseguró que “no estaban enteradas” de la medida.
“En mi caso me enteré cuando vine el sábado a la tarde y estaba todo cortado. Me parece injusto porque no hay un flujo de gente para que camine por la calle, y la gente no usa la calle para caminar, no estamos acostumbrados a eso. Aparte tenemos veredas muy anchas y no se justifica. No sé quién tomó esa resolución y en base a qué. Caso contrario los domingos, porque los artesanos se ponen en la calle, hay espectáculos y los bares trabajan muy bien”, indicó.