Con color y sello pampeano

“Pampacryl” nació hace poco tiempo pero es pionera: es la primera fábrica de pinturas y revestimientos de La Pampa. El emprendimiento familiar tiene su planta en el Parque Industrial y también un local propio. Proyecta puntos de ventas en distintas localidades.
Cuando a Carlos se le pregunta por la variedad y cantidad de colores, contesta con tranquilidad: “Tenemos 1.008 propuestas distintas”, mientras exhibe en su mano el muestrario con todas esas posibilidades que puede adquirir la pintura. Y en Pampacryl se dedican a que esa interminable paleta de colores esté a disposición de quien quiera llevarse un producto con la mejor calidad y a un muy buen precio que, como valor agregado, tiene el sello de lo auténticamente pampeano.
Carlos Elorza tiene 48 años, es arquitecto y es el máximo responsable de una firma que se puso en marcha en septiembre de 2017 como la primera fábrica de pinturas al agua y revestimientos texturados de la provincia. Un emprendimiento que dio su primer paso en el Parque Industrial santarroseño y que este año sumó “Dimako”, su primer local de ventas, sobre la avenida Circunvalación.
“Arranqué con una constructora, Edilar SRL y desde ahí vimos que en nuestra provincia había un consumo muy interesante de todo lo que es pintura y revestimiento. Ese dato -más que a mí me gusta lo productivo- hizo que profundice por ese lado así que estudié el panorama: el cien por ciento de la pintura se compraba de lo que viene de afuera. En otras cosas referidas al rubro de la construcción sí hay productos locales pero en pintura nada y es algo que se consume mucho, así que nos pusimos a trabajar en el proyecto y luego de dos o tres años pudimos abrir la fábrica”, contó Elorza.
Para llevar adelante la idea, el responsable de Pampacryl contó con el apoyo de un crédito provincial, clave para instalar la enorme planta ubicada en las calles 9 y 10 del Parque Industrial que también funciona como punto de venta.
“Cuando presentamos el proyecto en el gobierno provincial, les resultó interesante y nos dieron un crédito de Promoción para la Industria y arrancamos. Ahora estamos con la etapa de producción ya aceitada porque tenemos un producto que compite con las mejores marcas y con un precio muchísimo más acomodado. Esa es la idea de llegar al pampeano porque cuando lo prueban, encuentran la ecuación precio-calidad y vuelven. Y que sea algo enteramente producido en la provincia es un plus, un valor agregado más que le das al producto”.

Ventas y capacitación.
En Pampacryl trabajan 14 personas. Elorza lleva adelante el emprendimiento junto a su esposa Sandra Mengascini que es ingeniera química y se encarga del proceso de formulación de las pinturas. El proyecto también incluye una escuela de capacitación para profesionales del rubro.
“La idea es desarrollar diferentes cursos para que quienes trabajen en el rubro tengan nuevos conocimientos. La intención es ayudar al desarrollo profesional y en el futuro apuntamos a una posible escuela de oficios”, contó Elorza en el salón especialmente preparado con capacidad para 60 personas. El primer curso que se realizó fue sobre la aplicación de revestimientos texturados y hubo 25 personas de distintas localidades de la provincia.
Elorza, además, muestra y explica su próximo gran proyecto: establecer una red de locales en forma de franquicia en las principales localidades de la provincia. “La idea es llegar de una manera personalizada a cada lugar, que los clientes no tengan que venir a Santa Rosa para obtener el producto. La intención es que cada localidad sea cabecera de zona. Nosotros los capacitamos y abastecemos y luego el stock lo maneja cada uno con una inversión mínima porque es un producto que viene directo de fábrica y que tiene calidad premium, o sea que puede competir con cualquiera que venga de afuera”.

Expansión.
Pampacryl tiene, en su estructura y maquinaria, capacidad para comercializar de igual a igual con las marcas más renombradas. La ubicación estratégica de La Pampa en el mapa geográfico nacional permite pensar en una expansión más allá del límite provincial. Y en ese sentido Elorza valora una herramienta como el Compre Pampeano.
“La fábrica está armada para hacer unos 300 mil litros mensuales, tenemos logística y transporte. Está claro que este no es el mejor momento económico, hay muchas dificultades pero hay que ver las maneras de capear el temporal. El Compre Pampeano es una herramienta excelente. Cuando hablás en Trenque Lauquen, en Pehuajó, en Carlos Casares, en Neuquén, comprobás que vienen a través del Compre Pampeano porque te permite bajar la tasa de interés, y esa posibilidad en este contexto es muy positiva. Por suerte el gobierno, junto al Banco de la Pampa, apoya este tipo de medidas y hace unos días anunciaron que en la próxima Expo Pymes (el año próximo) van a lanzar nuevas líneas de crédito”.
Elorza recorre cada dependencia de la fábrica y los distintos procesos de la pintura. Muestra los texturados y las cientos de posibilidades a la hora de elegir una pintura. Se traslada al local de ventas y, junto a los empleados, cuenta acerca de los cursos y de los proyectos. Pampacryl mira hacia delante y saca pecho: en la lluvia de colores que propone tiene detrás un escudo, un sello que la caracteriza: es producción bien pampeana.