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Con identidad pampeana

Los distintos vinos que se producen en la provincia generaron una nueva industria que no solo se desarrolló rápidamente sino que tiene gran proyección. Quietud, Lejanía, Estilo 152 y Bodega del Desierto se unieron en una muestra de la Fundación Banco de La Pampa.
«Tenemos vinos bien pampeanos, es decir, fuertes, ideales para la carne y que se identifican con la identidad de la provincia», explica José Gallardo (43), el enólogo que desde Gobernador Duval se encarga de difundir las bondades del Tannat que produce Lejanía, una de las variedades de sabor que ofrece esa bodega, una de las cuatro que identifican una nueva industria que crece año a año en nuestro territorio: la vitivinícola.
«Empezamos en 2013 y el inicio fue con 9 mil litros ese primer año. Ahora vamos a hacer 70 mil, la verdad que fue un crecimiento importante. También adquirimos uvas de Casa de Piedra y eso nos permite experimentar con variedades que no tenemos. Nuestros vinos se venden en toda La Pampa: vinotecas, restaurantes y almacenes, aparte de la venta directa», resalta Gallardo sobre un emprendimiento que, en temporada alta, emplea a 10 personas.
Los sabores de Lejanía, tanto en sus variedades de tinto como de blanco, se exhibieron y se pudieron degustar hace unos días en ‘Vinos jóvenes de La Pampa’, una jornada organizada por la Fundación Banco de La Pampa en su sede central de Santa Rosa y que incluyó charlas y trabajos en vivo de artistas de la provincia.
«La difusión siempre es buena, que venga la gente y conozca lo que se produce en La Pampa. Si bien en nuestro caso fuimos pioneros, tenemos que apoyar el desarrollo que está haciendo el gobierno provincial con los otros proyectos que están arrancando, siempre es bueno que haya variedad, que se conozca lo que hay en La Pampa y el potencial que tenemos en la provincia», resaltó Matías Runco (33), enólogo de Bodega del Desierto, de 25 de Mayo.
Dicha firma cuenta con 140 hectáreas en producción y elabora unos 600 mil litros anuales. «El proyecto es hacer un millón de botellas, y estamos buscando eso. Vendemos a Canadá, Suecia, Inglaterra, Australia, Estados Unidos y buscamos mercados nuevos. Estamos en todo el país en vinotecas y restaurantes», señaló Runco que trabaja junto a otras 15 personas.
Además de las cuatro bodegas, en la jornada del BLP hubo una mesa para degustar los sabores que se elaboran en la Chacra Experimental que, con uvas pampeanas, lleva adelante el Ente Provincial del Río Colorado (EPRC) en la zona de Casa de Piedra, una iniciativa que también marca el crecimiento de la industria del vino local.
«La producción que está teniendo la Provincia se vende toda y lo que estamos pretendiendo es seguir creciendo, es pasar las 400 mil botellas anuales. Para el 2021 creemos que la producción superará el millón y medio de botellas, que serán dedicadas tanto al mercado nacional como al internacional», anticipó el Ministro de la Producción, Ricardo Moralejo, que encabezó el evento junto a otros funcionarios del Gobierno y del Banco Pampa además de los intendentes de las localidades donde funcionan las bodegas y empresarios del rubro gastronómico y turístico.

Mirada femenina.
Roxana Azcárate tiene 32 años y es licenciada en Química egresada de la Universidad Nacional de La Pampa. Detrás de la mesa que exhibe los vinos de la bodega Quietud ella sirve y explica a quienes se acercan las bondades de un Malbec, de un Chardonnay, de un Petit Verdot o de un Cabernet Sauvignon, algunas de las variedades que elabora y vende Ricardo Juan gracias a las uvas de la Chacra Experimental del EPRC.
«Hice durante dos años el doctorado en Química y soy la nuera de Ricardo. Me fue interesando cada vez más todo lo que implica la industria del vino y lo fui ayudando porque él estaba solo y crecía muchísimo. En la bodega tenemos un laboratorio donde hacemos todos los controles y análisis, pero además nos encargamos de todo: embotellamos, etiquetamos, vendemos; la verdad que es algo que me encanta. Estoy haciendo un curso de sommelier porque quiero conocer todo lo relacionado con el vino».
Para Roxana, la presencia de las mujeres en la industria vitivinícola es cada vez más preponderante. «Ricardo me consulta mucho y me siento muy cómoda aportando lo mío. Está bueno que las mujeres tengamos cada vez más lugares en todos los ámbitos. En mi caso me gustaría crecer, aprender y promocionar los vinos pampeanos porque sinceramente son de gran calidad».

En expansión.
Raúl García (59) corta distintos quesos pampeanos y detalla cuál es el maridaje ideal para algunos de los sabores de Estilo 152, la bodega de General Acha que empezó en un garage a elaborar vinos casi como un hobby entre cinco amigos y que hoy ya busca una nueva mudanza «porque el crecimiento es impresionante y necesitamos otro espacio».
«Estamos sorprendidos porque en este momento económico del país y con la competencia que hay, estamos vendiendo muy bien. Después de la medalla que ganamos en Neuquén dimos un salto increíble. Ahora entramos a Bahía Blanca y a General Pico, que nos costaba llegar también. Este año hicimos 18 mil botellas y el lugar que tenemos nos quedó chico: ya acordamos un crédito con el gobierno provincial así que tenemos que ocupar un nuevo lugar. Hoy desde la Provincia se les está dando un gran apoyo a las bodegas y hay un crecimiento exponencial muy importante», resalta Raúl, un mendocino radicado en Acha desde hace años y que también destaca un rasgo distintivo de los diferentes sabores locales.
«A la gente le gusta que sean vinos pampeanos. Les sorprende mucho que se haya desarrollado de esta manera la presencia de vinos hechos en la provincia y eso es un plus que tenemos a la hora de salir a mostrarnos. Se está creando una identidad pampeana muy fuerte».

Reconocidos y premiados.
En los últimos meses algunos de los vinos elaborados en la provincia fueron premiados a nivel nacional (por ejemplo los de bodega Quietud y los de Estilo 152). Y en ese sentido el Ministro Moralejo remarcó que La Pampa se encuentra entre las siete provincias de mayor producción de vino en el país, en cuanto a superficie y cantidad.
«Lo que podemos decir es que hoy, la superficie que ofrece La Pampa para el desarrollo de esta actividad es muy importante en función del ambiente que ofrece la región, desértico, con buena amplitud térmica, con un tiempo libre de heladas que asegura la producción. También podemos decir que existen brisas y vientos suaves que permiten lograr una piel más gruesa en las uvas, lo que da una mayor calidad para luego vitivinificarlo. Eso está haciendo que nuestros vinos sean reconocidos y premiados».