“Con suerte llegamos a hacer 20 viajes por turno”

ASEGURAN QUE LA GENTE YA NO TIENE DINERO PARA EL TAXI

La fuerte recesión que atraviesa la economía argentina, alentada por la política económica del gobierno nacional, tiene entre sus víctimas en el sector de servicios a los licenciatarios de taxis, que esta semana, en diálogo con LA ARENA, advirtieron que había una caída del 30 por ciento en la demanda de viajes por parte de los usuarios santarroseños.
Para Rubén Vázquez, dirigente del gremio de los choferes, la caída es aún peor y ronda el 33 por ciento. “Creo que es un poco más. Antes, en un turno rondábamos los 30 viajes y ahora, con suerte, llegamos a 20 viajes en ocho horas”, dijo en diálogo con Radio Noticias 99.5.
“Es comprensible, uno en la economía familiar, cuando le empieza a faltar el dinero, porque los servicios vienen aumentando, sube la comida y el salario sigue siendo el mismo, fija prioridades. Entonces, lo que antes era una alternativa para llegar al trabajo o a algún lugar de la ciudad, ahora es un lujo. Opta entonces por la moto, la bicicleta o el colectivo. Si estuviera en el lugar de ellos, sería uno de los primeros gastos que elimino”, amplió.
-¿Perdió rentabilidad el taxi?
-Hubo una época en la que trabajábamos muy bien. Hubo compañeros que llegaron a hacerse la casa o comprar su auto. Se trabajaba bien durante 28 ó 29 días del mes. La gente tenía plata para consumir, lo veías no solo en el taxis, sino a la noche, en el restaurante, en el cine, los negocios estaban con gente. Hoy salís a caminar y están vacíos.
-¿Se puede aplicar una suba en la tarifa del taxi en este contexto?
-A mí me aumenta la tarifa de la luz, del gas, de lo que consumo diariamente. Yo también soy el último eslabón de la cadena. Nosotros tuvimos el último aumento (de sueldo) en julio (NdR: el salario de los choferes está atado a la recaudación del taxi), que venía de la polinómica de los meses anteriores, o sea, que de junio hasta acá subieron todos los precios en las góndolas. Entiendo que poner un aumento de taxis en este momento es complejo, pero la rentabilidad ha bajado. Y no quiero que el dueño del taxi saque un chofer porque no le dan las cuentas.
-¿La crisis del servicio tiene que ver con el ajuste que está haciendo el gobierno nacional?
-Acá, cuando hubo consumo, todo funcionaba. Había inflación pero los salarios le ganaban. Ahora se está viendo que la pérdida en el salario real llega al 11 por ciento. La flexibilización laboral se da de facto, no hace falta enviarla al Congreso. La gente que no tiene trabajo acepta trabajar por fuera de cualquier convenio. Esto ocurre en toda América Latina. Nosotros ganábamos 500 dólares en 2015 y hoy ganamos 200. Lo dijeron (desde el macrismo) en la campaña electoral: “El costo laboral es un costo más y hay que bajarlo”. Y lo hicieron.
-¿El combustible subió mucho para los taxis?
-El 100 por ciento de los taxis usa GNC. Hubo un par de aumentos pero no tanto como en las naftas. Con la nafta sería imposible. Hace un par de años, el costo del combustible significaba del 5 al 6% de la recaudación diaria; hoy está llegando al 20 por ciento. Un tanque de 120 metros cúbicos sale 250 pesos y alcanza para hacer todo un turno de ocho horas.