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Condenado por amenazas y por cometer dos abusos

UN HOMBRE IRA OCHO MESES A PRISION

El juez de control santarroseño, Carlos Matías Chapalcaz, condenó ayer a un changarín de 29 años a la pena de ocho meses de prisión de cumplimiento efectivo, declarándolo reincidente, por ser autor de los delitos de amenazas simples en tres oportunidades y abuso sexual simple en dos.
La sentencia se dictó a partir de un acuerdo de juicio abreviado alcanzado entre el fiscal Walter Antonio Martos, el defensor oficial Marco Mezzasalma y el propio agresor, quien admitió su culpabilidad: amenazas simples y abuso sexual simple. Por su parte, Las tres víctimas intentaron ser notificadas del acuerdo por el Ministerio Público Fiscal, pero dos no concurrieron a las audiencias y la tercera no pudo ser localizada.
De esta manera, el acusado deberá cumplir una condena de ocho meses efectivos de cárcel a causa de los delitos que cometió en varias oportunidades. El juez Chapalcaz, en la parte resolutiva del fallo, dispuso que se consulte a las damnificadas si desean ser informadas acerca de eventuales planteos defensivos para obtener beneficios para el imputado, como son las salidas transitorias, libertad condicional o prisión domiciliaria.
Según informó el Superior Tribunal de Justicia, el agresor aceptó la culpabilidad en tres causas que le pesaban en su contra. En una de ellas, el magistrado dio por probado que el pasado 18 de marzo pasado a la madrugada, dos mujeres llegaron a la casa del imputado «para comprar estupefacientes», éste les preguntó «si querían mantener relaciones sexuales» y ambas se negaron. En esas circunstancias, el acusado insistió con sus pretensiones y le efectuó tocamientos a una de las visitantes.
Poco después, el acusado volvió a repetir un incidente similar, donde llevó por la fuerza a una tercera mujer -«con un arma de fuego en mano»- a su casa y la tocó, hasta que la víctima aprovechó un descuido para huir.

Amenazas.
En un segundo legajo se probó que el 20 de junio, también a la madrugada, el acusado estaba en su casa con una pareja y cuando se despertó el hijo de la mujer, aquél le dijo que estaba todo bien y que se durmiera porque sino los mataría a los dos.
En el restantes expediente Chapalcaz dio por cierto que el 7 de julio una ex pareja -que en ese momento estaba en su domicilio con otra mujer- «comenzó a recibir mensajes vía Facebook» del imputado, «manifestándole que quería volver con ella». La damnificada continuó con la conversación para que el agresor no vaya a su casa, hasta que se percató que estaba en el exterior de la vivienda y comenzó a golpear la puerta.
El acusado fue atendido por la otra mujer, entró sin permiso y le dijo a su ex pareja que lo acompañara y que si se negaba, la mataría. Con ese acto, el imputado incumplió con la restricción de acercamiento que la jueza de control, María Florencia Maza, le había dictado dos semanas antes.