sábado, 21 septiembre 2019
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Condenan a autores de robo millonario

GENERAL PICO: SUSTRAJERON 1,3 MILLONES DE PESOS DE UN CENTRO DE CAPACITACION PROFESIONAL

El juez de control de esta ciudad, Alejandro Gilardenghi, condenó ayer al mediodía al cumplimiento de penas de prisión efectiva a los autores de un robo millonario que damnificó a la Fundación Fesemac, que brinda cursos de capacitación.
El magistrado sentenció a Joel Karim Bertaina a un año de prisión efectiva, tras considerarlo autor del delito de hurto simple. Además le revocó la condicionalidad de la pena anterior impuesta en 2016, y le unificó las penas, componiendo la condena única de tres años de prisión efectiva.
El juez piquense, en esta misma causa, sentenció a seis meses de prisión efectiva, a una periodista del medio, Karen Mabel Miranda, como coautora del cargo de hurto simple.
La sentencia fue dictada en el marco de un acuerdo de juicio abreviado que fue convenido por la fiscala María Verónica Campo, por los defensores oficiales Alejandro Piñeiro y Walter Vaccaro, y por ambos imputados. Uno de los socios de la entidad damnificada, al ser notificado de los términos del acuerdo, prestó conformidad con el mismo.
Gilardenghi dio por acreditado que durante la mañana del 1 de diciembre pasado, Bertaina ingresó al centro de formación que funciona sobre la calle 9 entre 106 y 108. Para ello utilizó la «llave verdadera», desactivó la alarma con la clave correspondiente y sustrajo una suma de 1,3 millones de pesos «que estaban guardados en una caja de cartón». Además, a Miranda (trabajó durante ocho años como empleada de Fesemac) la condenó en calidad de coautora, dado que entendió que le facilitó «la llave verdadera y la clave de la alarma».

Argumentos.
«La conclusión a la que arribó el Ministerio Público Fiscal fue el siguiente: solo tres empleados poseían llave y conocían la clave de la alarma; todos empleados con antigüedad en la fundación y conocimientos de los movimientos internos y de la existencia de dinero. Esto derivó en la hipótesis lógica de que la persona que ingresó al lugar no solo tenía la llave y la clave de la alarma, sino que además conocía perfectamente en qué lugar estaba el dinero; ya que, como quedó registrado con las tomas fotográficas y el acta de constatación, en el lugar no había signos de búsqueda ni desorden, que permitiera pensar que hubo tareas de búsqueda al azar», señaló el juez en la sentencia.
En otro tramo del fallo, Gilardenghi mencionó que en el marco de la investigación se solicitaron intervenciones telefónicas de los empleados de la fundación, de donde surgió la relación de Miranda con Bertaina, calificada de «extraña» por los investigadores, dado que ambos se manejan en ambientes distintos, resultando el joven, «conocido por sus antecedentes de delitos contra la propiedad».
«Miranda se comunicaba con Bertaina a través de dos líneas telefónicas. Así, se confirmó que tenían una relación y mantenían a diario diálogos telefónicos con escaso uso de palabras y frases específicas, haciendo referencia a un tema en particular que parecía ser de total conocimiento para ellos. Además llamó la atención que la joven, desde el día del hecho, no tuvo movimientos con el teléfono celular, circunstancia no común en ella», agregó.

Testigos.
El juez dio cuenta que hubo dos testigos que «dieron cuenta que ambos imputados planearon el hecho», y en este sentido dijo que la mujer «un día a Santa Rosa con los propietarios del instituto y que la noche anterior le había entregado la llave y la clave de la alarma a Bertaina».
Las pruebas evaluadas durante el proceso, entre otras fueron los mensajes telefónicos entre ambos imputados, en los cuales la joven le reclamó a Bertaina 200 mil pesos, y éste le respondió que solo 150 mil.
Tras el hurto a Fesemac, según indicó el magistrado, el imputado comenzó a ostentar un gran poder adquisitivo, puesto que adquirió una moto tipo enduro valuada en 2.500 dólares. También compró ropa, calzado, le hizo regalos a su círculo de amigos, y saldó deudas en locales comerciales. En el caso de Mirada, «también habría saldado deudas».
El 5 de agosto de 2016, en otro juicio abreviado, la jueza de control Jimena Cardoso había condenado a Bertaina a dos años de prisión en suspenso por hurto agravado.