Condenan a empleado por violencia

La jueza de audiencia de Santa Rosa Alejandra Flavia Ongaro condenó a un empleado de 29 años a dos años de prisión de ejecución condicional como autor de los delitos de lesiones leves agravadas por el vínculo en el marco de la ley 26485 de Protección Integral a las Mujeres.
El 12 de junio de 2016, en el interior de una vivienda, el imputado maltrató verbalmente a su pareja, manifestándole “por qué no te vas a la m… con estos pendejos de m… quiero estar solo… no te das cuenta que tengo otra y no te quiero más acá”.
En esas circunstancias le dijo, además, que si no se iba le “quemaría la cara contra la estufa, mientras le acercaba el rostro a una estufa a leña, expresándole que la iban a sacar muerta de la casa”. En ese contexto de violencia, el acusado “agredió físicamente a su pareja con rodillazos y un fuerte golpe de puño en el mentón, provocando que se desvaneciera”. A su vez le produjo hematomas en el brazo izquierdo, en la cresta izquierda, la región parietal izquierda y en ambas piernas.

Juicio abreviado.
El conflicto penal se resolvió por la vía de un juicio abreviado propuesto por el fiscal de General Acha, José Luis Coito; el defensor oficial Cristian Kevin Christensen, y el propio imputado, quien tiene hijos menores en común con la víctima.
La jueza dijo que se constataron “las circunstancias de lugar, tiempo, y modo en que el acusado agredió físicamente a su pareja, con quien convivió y continúa haciéndolo desde hace siete años; vínculo que se interrumpió con motivo de estos hechos y durante un lapso de poco más de un año”.
“Esas agresiones físicas a su pareja provocaron en el cuerpo y salud de ella lesiones que por su entidad y naturaleza deben ser calificadas como leves. Asimismo, en ese contexto de maltrato y violencia física, el agresor formuló graves expresiones intimidatorias y amenazantes a la víctima, direccionadas a obligarla a retirarse de la vivienda en la que convivían junto a sus hijos pequeños”, acotó la magistrada en la sentencia.

Conformidad.
Al ser consultada la denunciante sobre el abreviado, dio su conformidad en la audiencia de visu y manifestó que desde hace un año y tres meses volvió a convivir con el imputado. “Cambió un montón; hasta ahora viene haciendo las cosas bien, como pareja y como padre”, señaló.
En ese sentido, Ongaro remarcó, con respecto a la conformidad de la víctima, que si bien su respuesta no es vinculante en la resolución final y tampoco es posible fijar una regla absoluta, sí estableció que esa opinión es “de gran peso en los ataques contra la integridad sexual y de violencia contra las mujeres”.