Confirmaron condena por abuso sexual

El Tribunal de Impugnación Penal confirmó una condena a cuatro años de prisión contra un gastronómico de 62 años, por el delito de abuso sexual a una menor de 13 años, gravemente ultrajante por las circunstancias de su realización, como delito continuado. Esa sentencia había sido dictada por el juez de audiencia santarroseño Andrés Olié, un mes atrás.
En ese fallo, el magistrado dio por acreditado, luego del juicio oral, que el imputado con anterioridad al 16 de enero de 2015 obligó “en varias oportunidades” a una niña -que para esa fecha tenía seis años- a practicarle sexo en su domicilio. Durante los alegatos, el fiscal José Luis Coito había pedido la pena mínima, de cuatro años de prisión, y el defensor Claudio Alejandro Fuentes Mirasson, la absolución de su representado.
Olié dijo que no podía imponer una sanción superior a la requerida por el Ministerio Público Fiscal, valoró como aspectos positivos del imputado que carecía de antecedentes, que tenía “hábitos laborales arraigados” y que con sus ingresos colaboraba con el sostenimiento económico del grupo familiar. También “su escaso nivel de instrucción formal adquirido (muy inferior al ciclo de educación obligatoria), lo que nos pone frente a una persona cuyo ámbito de autodeterminación no adquirió -al menos desde el aspecto formal- un pleno y completo desarrollo”.
Fuentes Mirasson cuestionó la sentencia por entender que existió una errónea valoración de la prueba y que las alegadas por la fiscalía no configuraron “elementos de convicción suficientes o indicios vehementes” para sostener la autoría del delito.

“Daño psicológico”.
El juez del TIP Filinto Rebechi, autor del primer voto al que luego adhirió su par Mauricio Piombi, no compartió esa postura y dijo que la versión de la víctima en Cámara Gesell fue creíble ya que por la edad “difícilmente, si no hubiese sucedido ello, pudiera haber relatado el accionar llevado a cabo por el imputado con tanta claridad y precisión”. Y agregó que el informe de la psicóloga que la entrevistó hizo mención al “daño psicológico” sufrido por la niña.
A ello le sumó los testimonios de los padres y una hermana de la damnificada y de la responsable de un hogar de contención.
En cambio, Rebechi consideró de “escasa credibilidad” la postura exculpatoria del acusado, quien adujo que el progenitor de la menor lo extorsionó y les dijo a sus dos hijas lo que tenían que declarar. “Todas estas series de conclusiones me llevan al convencimiento de que los hechos efectivamente ocurrieron tal como lo diera por acreditado el juez sentenciante”, concluyó el TIP.

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