Convocan a renunciar a la Iglesia

Una actividad para renunciar a la Iglesia Católica se desarrollará este viernes a partir de las 11 en la plaza San Martín a las 11 de la mañana. La discusión sobre el aborto impulsó esta práctica que, según afirman, cada vez está teniendo más adherentes.
La apostasía tiene diversas definiciones, pero a partir de la campaña que se empezó a llevar adelante con mayor potencia durante el debate por la legalización y despenalización del aborto, el concepto se lo vinculó solamente con la desafiliación de la Iglesia Católica.
Esta militancia hoy está representada simbólicamente con el pañuelo naranja, y bajo el lema de “Iglesia y Estado, asunto separado”. Pretenden informar y facilitar los trámites burocráticos para que todo aquel que esté bautizado, y tenga intenciones, pueda darse de baja de la institución.

Desvinculación.
Diversas organizaciones sostienen que para la Iglesia todo bautizado es católico, y por lo tanto está de acuerdo con sus doctrinas, entonces se utiliza esta cifra -alrededor del 90% según una encuesta de Conicet del 2008- para negociar con el Estado y obtener privilegios.
A partir de los últimos días se está dando, en distintas partes del país, encuentros donde llaman a desvincularse de la Iglesia. Luego de la votación en el Senado, que rechazó la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo, aumentaron las consultas porque consideran, entre otras cosas, que restarle peso a esta institución va a ser el puntapié inicial para obtener diferentes derechos reclamados.

Informe.
Un informe del diario Perfil reveló, al contactarse con la organización Apostasía Colectiva que, tras el miércoles 8 de agosto, ese sitio tuvo “más de 40 mil visitas por día -cuando normalmente tenemos dos mil por mes- y hubo más de diez mil descargas de la carta modelo para realizar la apostasía”, según explicaron.
LA ARENA se comunicó con la militante feminista Mónica Molina, quien además integra la organización nacional Campaña Federal para la Separación de la Iglesia y el Estado. Contó que este viernes a las 11 de la mañana se llevará a cabo una actividad de apostasía en la plaza San Martín.
“Si bien Argentina no tiene una religión, es cierto que la sostiene económicamente. Por este motivo, la Iglesia influye mucho en los asuntos públicos”, explicó Molina.
“La apostasía con el tema del aborto cobró mucho impulso, pero es algo que se venía realizando desde hace mucho tiempo. Ahora vemos que es una práctica que está tomando mucha más visibilidad”, dijo.
“Para quienes no hemos elegido cuando nacimos y fuimos bautizados, ni tampoco somos practicantes de la religión, es necesario renunciar a la Iglesia para que no hablen en nombre de nosotros”, concluyó la militante.