miércoles, 20 noviembre 2019
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«Cristina me hizo famosa»

(Eduardo Castex) – «Cuando la ví subir al escenario (a Cristina Fernández), le dije a mi marido que ese poncho lo había tejido yo. Ese poncho se lo vendí al Mercado Artesanal hace dos meses. Incluso creo que la habrá sorprendido a la señora (Andrea) Pombar, que la señora se lo haya puesto. Porque podría haber quedado como un regalo más, pero se lo puso y lo combinó muy bien. Lo combinó muy bien con el swetter que tenía abajo y las botas», destacó ayer -aún sorprendida- la artesana castense Elvira Toledano.
«Me sorprendió que haya nombrado a la artesana, porque podría haber dicho que lo hizo una artesana, pero no decir mi nombre. Y es llamativo porque con todas las cosas que tiene en la cabeza, para que recuerde mi nombre, no lo tenía anotado, nada. Eso me llamó mucho la atención y todavía no caigo», reconoció la entrevistada.
Elvira Toledano vive en un barrio en la zona de ingreso a Eduardo Castex. Hace poco se jubiló, y el marido tiene algunas dificultades físicas desde hace años. «El telar es mi cable a tierra, porque vos sabes mi situación familiar», le dijo al cronista de La Arena. Pero, su derrotero nunca fue fácil. Nació en Mendoza, y desde muy chica trabajó en las fincas. Los padres se separaron en los inicios de su adolescencia, y así arribó con su madre a la zona de Eduardo Castex. Y
acá no tuvo demasiados cambios su vida, porque trabajó con el padrastro en la hachada. Y después ya se casó con Oscar Corgniatti, y tuvo tres hijos: Paula (docente), Carina (policía) y Cristian (técnico informático).
Elvira hace más de dos décadas que se dedica al tejido artesanal, y los conocimientos se los transmitió Raimunda Cabral. Y ella también trasladó sus conocimiento, porque dio clases en esta y varias localidades. Utiliza la rueca y el huso para hilar; y las «colorea» con jarilla,
piquillín y hasta la cáscara de cebolla, porque sostiene que le permite obtener un color «tostado». Y el telar después permitirá confeccionar las prendas.

Gentileza.
El poncho que le regaló el gobernador Carlos Verna a la ex presidenta de la Nación y candidata vicepresidencial del Frente de Todos, Cristina Fernández, tiene su historia. Y el final fue muy satisfactorio para la artesana castense, porque el agradecimiento público de la dirigente
política tuvo una gran repercusión. «No es común tener esa gentileza e incluso sorprendió hasta la gente del Mercado Artesanal», reconoció.
«Ese poncho me llevó dos meses de trabajo, esta hecho con lana de oveja, con un hilado fino en rueca, tiene 1,15 por 2,40 metros y pesa aproximadamente un kilo. Lo hice hace un año, pero como no tenía el Monotributo al día no lo pude vender antes, y recién lo vendí hace dos meses. Ese poncho pasó por dos o tres ferias y nunca se vendió. Y no lo pude mandar a La Rural de Palermo porque no tenía al día la facturación, sino hubiera ido en el stand del Mercado Artesanal», relató ayer Toledano.

-¿Le gustó como quedó ese poncho?
-Es difícil hacer una prenda grande en ese color, porque en el Mercado Artesanal fíjate que siempre tienen guardas, porque la lana de oveja es difícil que te quede toda prolija, siempre es teñida. Una chica de Santa Rosa me hizo el bordado y me dijo que no lo tiñera, que era una lástima porque había quedado muy bien y le pusimos un detalle y lo dejamos así.

-¿Y es una prenda costosa?
-Esa prenda en un lugar de Buenos Aires tiene un costo mucho más caro que lo que me pagaron a mí en el Mercado Artesanal o cuando lo vendés en una feria. Sabemos que no es reconocido el trabajo de los artesanos, porque si supieran el amor que nosotros le ponemos a los trabajos, seguramente serían mejor pagos».

La fama.
El agradecimiento público de Cristina Fernández provocó innumerables llamadas telefónicas para entrevistas y consultas. «Me sorprendió la cantidad de llamadas que tuve desde ese momento», reconoció.

-¿Tuvo muchos llamados?
-Si.

-¿Es una satisfacción tener un reconocimiento tan multitudinario?
-Si, porque son muchos años de trabajo en silencio. Vas a una feria, y de tu mismo pueblo pasan y te saludan, ni paran a mirar los trabajos. O las autoridades de tu pueblo, que sepan reconocer que sos una artesana.

-¿La publicidad de la ex Presidenta puede disparar la demanda de trabajos?
-Espero, pero tenemos que ver si está en mi posibilidad hacer lo que me pidan, porque es muy difícil hacer una prenda así y que te quede bien. Soy exigente en las terminaciones, pero las prendas tienen que quedar bien, desde el primer al último hilo tiene que quedar prolijo. Esta
mujer está acostumbrada a vestirse con grandes marcas y en el rubro rústico en Buenos Aires hay una firma muy grande que conozco por nombre. Si se lo colocó y se quedó con el poncho, es porque le gustó y le gustó la caída que tenía y como le quedaba. No va a combinar las botas y las carteras que usa con un poncho de una simple artesana, le tiene que haber gustado. Ese poncho tiene movimiento, cuando ella se movía el poncho también. Es distinto al poncho apaleado que queda duro.