“Da mucha pena tener que abrir otro merendero”

VECINAS SOLIDARIAS EN EL BARRIO MALVINAS DE GENERAL PICO

“A mí me da mucha pena tener que abrir otro merendero”, dijo Iris Mabel Gatica, una vecina solidaria de la ciudad que el domingo a la tarde, les sirvió una taza de leche con tortas y masitas a una veintena de niños del sector del Barrio Malvinas de General Pico. En su domicilio particular de calle 34, lleva adelante el conocido merendero “El Ranquelito”, en el que prepara viandas para medio centenar de personas todos los días y desde el cual asiste a las familias más necesitadas del sector.
El domingo a la tarde, junto a un grupo de colaboradores que trabajan con ella en “El Ranquelito”, entre ellos, la asesora de menores, Elisa Catán, llevó la merienda a los niños del barrio Malvinas, tras detectar las necesidades que tenían algunas familias de ese sector. Sin embargo, se busca darle continuidad a este trabajo solidario, los sábados a la tarde.
“Mis nietas se interesaron por varias familias que están en el barrio y me contaron que pasa mucha gente pidiendo por los departamentos donde saben que tienen algo de comida para darles. El domingo estuvimos con Elisa Catán y con el resto de los voluntarios, sin embargo nos faltaron algunos y no tuvimos música ni entretenimientos”, señaló en diálogo con LA ARENA.

Mayor demanda.
Gatica indicó que se juntaron cerca de veinte años del barrio a compartir una merienda y que se dejará mercadería como “leche, harina, azúcar y aceite, para atender los casos de emergencia”. En este sentido dijo que cerca de 20 niños compartieron la merienda del domingo y que “da mucha pena tener que abrir otro merendero” en la ciudad, lo cual pone en evidencia, lo duro que golpea la crisis económica a las familias piquenses.
“A mí me da mucha pena tener que abrir otro merendero, pero también me da mucha pena que los chicos se vayan a dormir sin comer y que te pidan aunque sea pan. Si te piden pan, es porque el niño ya no tiene nada”, aseguró la entrevistada.
La intención, según contó la vecina solidaria, es mantener este trabajo en el Malvinas durante todos los fines de semana, aunque en vez de los domingos, se servirá la merienda los sábados a la tarde.
“En vez del domingo lo vamos a hacer el sábado, porque los domingos la familia se disgrega un poco y no está tanto en el barrio. Lo ideal es hacerlo todos los días, pero para eso necesitas muchísima mercadería. De todas maneras vamos a trabajar en ese barrio con la misma metodología que tenemos en ‘El Ranquelito’, con mercadería para casos urgentes y con el acompañamiento de la asesora de menores”, dijo Gatica.
Por último señaló que también colaborará desde su merendero con un ropero comunitario que funciona en la vecina localidad de Trenel, y que le urge contar con más voluntarios y colaboradores, para atender una demanda cada vez mayor, “de pan y de alimentos”.